Concentración económica, exclusión social y depredación ambiental: las características el desarrollo económico nacional

El economista ya académico Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva, presentó su libro “Siglo XX, Visión económica de El Salvador” en el segmento ZOOM, de Focos. El texto es un análisis crítico del desarrollo económico del país en el siglo pasado. La tesis central del autor es que las características principales de ese desarrollo fueron la concentración económica, la exclusión social y la depredación ambiental, elementos que se mantienen en la actualidad. 

Acevedo inicia su libro exponiendo las transformaciones económicas y sociales que implicó el nacimiento de la agroindustria cafetalera en el último cuarto del siglo XIX. El inicio de la caficultura se considera también el comienzo del «proceso de acumulación originaria» que dio paso al modelo económico capitalista en el país. Las reformas liberales y los decretos de abolición de los ejidos y tierras comunales en 1881-1882, fueron claves para este proceso.

A diferencia de lo que ocurrió en Costa Rica, donde se desarrolló «una democracia cafetalera” en términos de la distribución de la tierra en pequeñas y medianas propiedades, en El Salvador se impusieron reformas y decretos para la creación de un modelo latifundio-minifundio que expulsó a muchos productores de sus tierras.

«Productores había muchos, pero ya quienes manejaban los beneficios del café y la exportación eran muy pocos, los relacionados con las 14 familias, y eso es lo que genera lo que se ha llamado la oligarquía cafetalera en este momento», explica Acevedo.

 El economista asegura que en este proceso hubo componentes de violencia pero también hubo «componentes de mercado».  Los pequeños agricultores, por ejemplo, solicitaban créditos al sistema financiero, pero cuando los precios del café caían, quedaban endeudados y se veía obligados a vender sus tierras. 

Para Acevedo, la caída de los precios de café fue una de las raíces estructurales económicas de la crisis de 1932. Comenta que previo a esta fecha ya existían levantamientos campesinos, pero este fue mayor debido a las condiciones sociales.

LAS FACETAS MODERNIZANTES

Entre 1948 y 1969 se dan las «facetas modernizantes» de la economía. De acuerdo con el académico, el golpe de Estado al gobierno del general Salvador Castaneda Castro en 1948 y la Constitución de 1950 introdujo un marco institucional de «relativo-progresismo». Para ese entonces, el modelo agroexportador tenía «rendimientos altísimos de productividad» entre los más destacados en el mundo.

En los 60 se implementa el modelo de industrialización sustitutiva de importaciones, a partir del Tratado General de Integración Económica y Centroamericana que se firmó en 1960, creándose el Mercado Común Centroamericano.  Este modelo también fue financiado por caficultores: «De 40-42 iniciativas de industrialización en aquel momento (…) 60% de ellas eran financiadas con capitales provenientes de la caficultura», expresa Acevedo.   

Acevedo asegura que el modelo de industrialización estuvo lleno de contradicciones y «no fue capaz de absorber todos los excedentes de mano de obra que se generaban en la parte de agroexportación».   El modelo generaba alta productividad, pero con bajos salarios para los trabajadores agrícolas. La distribución de la tierra continuaba siendo inequitativa y todos los intentos de reforma agraria eran «descabezados desde el inicio».

La segunda parte del análisis de la investigación de Acevedo será transmitida el próximo domingo 15 de septiembre en Zoom. El libro «Siglo XX – Visión Económica de El Salvador» es parte de la Colección Bicentenario del Instituto Nacional de Formación Docente (INFOD) y puede ser consultada en el siguiente enlace: https://infod.edu.sv/libros-infod/

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