Las encuestas acertaron: ¿Cómo lo hicieron?

Esta semana, Nayib Bukele y Félix Ulloa recibieron las credenciales que los proclaman como presidente y vicepresidente electos. El pasado 3 de febrero la fórmula obtuvo mayoría absoluta de los votos válidos.

Contra la intuición y negación de algunos, diversas encuestas pronosticaban dos meses antes estos resultados. Sin embargo, los sondeos no siempre han sido certeros. Hace once meses fueron incapaces de leer el comportamiento de los votantes en las elecciones legislativas y municipales. Por ejemplo, las encuestas no advirtieron el desplome del FMLN que perdió 8 diputados y más de 300 mil sufragios.

FOCOS analizó la precisión de los sondeos de opinión publicados por tres diferentes instituciones en el período de dos meses y veinte días previos a la elección presidencial.

El resultado oficial de la votación dio a Gana el 53.10% de los votos válidos, la coalición de Arena, PCN, PDC y Democracia Salvadoreña obtuvo el 31.72%, el FMLN el 14.41% y Vamos el 0.77%. Dos meses antes, en noviembre de 2018, la Unidad de Investigación Social de La Prensa Gráfica, LPG Datos advirtió un resultado muy similar de quienes expresaron su simpatía.

54.43% para Gana, 31.64% para la coalición, el 12.99% por el FMLN y el 0.94% por Vamos.

Un estudio parecido presentó el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la UCA. En diciembre pasado, de los 1064 ciudadanos encuestados que habían expresado su intención de votar, el 58.6% dijo que lo haría por Gana, el 26.12% por la coalición de derechas liderada por Arena, 14.19% por el FMLN y el 1.03% por Vamos. 

Y veinte días antes de la elección, el 16 de enero, el Centro de Investigación de la Opinión Pública Salvadoreña (CIOPS) de la UTEC, daba a Gana el 55.26%, a la coalición de ARENA, PCN, PDC y Democracia Salvadoreña el 32.83%, al FMLN el 11.08% y a Vamos el 0.82%. En este ejercicio de votación simulada participaron 1544 personas.

Según el Centro de Investigaciones Sociológicas de España, la encuesta electoral se define como la técnica de investigación sobre las características del comportamiento electoral de los ciudadanos de cara a un evento eleccionario pero estas no buscan predecir el resultado de una votación.

Ahora, nos preguntamos ¿qué fue diferente en esta elección presidencial que hizo posible a las encuestadoras acertar con los datos finales de la elección presidencial?

De acuerdo con la investigadora y especialista en sondeos de opinión, Jeannette Aguilar, las encuestas son fotografías del momento y existen factores que pueden afectar el resultado de la investigación como el nivel de abstencionismo.

En esta elección, la experta considera que los estudios preelectorales tuvieron una lectura muy cercana al resultado por el consolidado hartazgo de los salvadoreños con los partidos tradicionales. Un estudio del Iudop en 2017, dos años antes de la presidencial, indicaba que 7 de cada 10 salvadoreños no quería que Arena regresara al poder ni que el FMLN continuase en el Ejecutivo.

“El desgaste de los dos principales partidos políticos era grande y esto se reflejó persistentemente en los estudios de opinión”, plantea Aguilar.

A pesar que las encuestas tienen importancia durante la campaña electoral, los ciudadanos no lo consideran un instrumento influyente en su voto. El estudio de Iudop de diciembre de 2018, señaló que solo el 6.4% de los salvadoreños toma en cuenta los estudios de opinión a la hora de elegir a los gobernantes.

 

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