“Le hablamos a un electorado que buscaba una representación real y diferente”

Claudia Ortiz, diputada electa en San Salvador de Vamos El Salvador

(Transcripción editada de la entrevista realizada por Karen Fernández y Gabriela Castellón transmitida el pasado domingo 7 de marzo de 2021)

¿En qué ha fallado el control y la autoridad del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para un adecuado desarrollo del conteo de votos de estas elecciones?

Ha sido un proceso bastante atropellado al inicio. Una de las fallas fue dejar que los funcionarios del Ejecutivo hicieran presión, que se entrometieran para entorpecer el proceso: se ha llegado a genera presión y cabildeo con los diferentes partidos y con las autoridades del TSE, en un proceso que ya de por sí es bastante complejo y que tiene bastante presión. Muchos de estos equipos del Ejecutivo han estado en pie de lucha desde antes de las elecciones y el día de las elecciones mismas. Esto ha entorpecido un poco la toma de decisiones.

El viernes pasado conocimos que el Tribunal decidió dar voz y voto a los partidos en las mesas, lo que permitió que las cosas avanzaran un poco más rápido y que se pudiera finalmente revisar cada una de las actas en las 49 mesas. Entonces ha sido una situación muy incomoda para la mayoría de las personas que trabajan en este proceso. Y esta incomodidad se la atribuyo a esta intromisión y presión indebida de parte de los funcionarios del Ejecutivo, ¿qué tienen que estar haciendo ahí? Este es un lugar para delegados de la juntas electorales y autoridades partidarias.

Viendo los resultados es obvio que los partidos tradicionales han sido los grandes perdedores y, en contraste, Vamos El Salvador, en su primera participación en legislativas consiguió una curul. ¿Atribuye este triunfo al ánimo de antipartidos tradicionales que también favoreció a Nuevas Ideas?

Atribuyo el éxito de Vamos a que supimos hablarle a un electorado que busca una representación real y diferente. No lo atribuyo a un ambiente antipolítica partidaria. Nosotros sabíamos muy bien a qué público le estábamos hablando que es justamente aquellas personas que no se sienten representadas por los partidos políticos tradicionales desde hace mucho tiempo, que están cansados de la corrupción y de la separación de la ciudadanía y sus necesidades del actuar de los diputados y diputadas en la Asamblea Legislativa. Y tampoco se sienten cómodos o que pueden confiar en esta nueva opción que se ofrece desde el oficialismo, porque también ven en ella corrupción y falta de transparencia, porque también ven en ella una forma de tomar decisiones solo basada en el momento coyuntural o en hacer una aparición mediática; en la que no se ven planes de largo plazo o una visión de país clara.

Considero que esas personas que nos dieron su confianza y su voto el 28 de febrero pasado, han logrado ver en Vamos El Salvador, a pesar de su corta pero intachable trayectoria a un partido que sí los representa. ¡Sí hay propuestas claras, sí hay una ideología y hay una visión de país! Por eso hemos tenido un nicho electoral que creo que no iba a votar por ninguna de las otras opciones y que encontró en nosotros la manera de sentir representados sus intereses.

Hablemos de San Isidro, Morazán. Recordemos que ahí se construyó un puente, una de las primeras obras publicitadas por el presidente Nayib Bukele. Ahí, Vamos El Salvador ganó la municipalidad y no Nuevas Ideas, ¿Cómo explica este triunfo electoral en San Isidro?

Ese ha sido también una de las grandes alegrías y éxitos de la jornada electoral para Vamos El Salvador. Y lo atribuyo a lo mismo: San Isidro, Morazán, y otros tres municipios más en los que llevamos candidatos a alcaldes, reunían una característica: eran municipios que estaban olvidados por el Estado. Y no solo hablamos del puente, que fue una obra de la que luego se dio a conocer que tenía muchas fallas en su estructura y que no duró en el tiempo con la calidad que se quería. Más allá de eso, hablamos de municipios que carecen de políticas públicas de desarrollo local y que no tienen liderazgo local.

Y en cambio, nuestro alcalde electo, Carlos Alberto Coca, es un liderazgo del municipio que ha estado al servicio de su sociedad, de su comunidad. Es un profesional y un líder territorial que se ha mantenido en su lugar de nacimiento para apoyar a su comunidad. Por eso, la victoria electoral ahí la atribuimos a este liderazgo y que ha logrado representar a los diferentes grupos sociales de su municipio.

En San Salvador, por ejemplo, ¿su candidatura le ganó un espacio a un partido como el PDC, que llevaba a un Rodolfo Parker, por ejemplo?

No lo sé, porque considero que el nicho del Partido Demócrata Cristiano (PDC) no es el mismo de Vamos El Salvador. Si bien, a nivel de lo escrito, los estatutos de ambos partidos presentan ideologías parecidas o similares; realmente, el tono y la forma de hacer política desde hace mucho tiempo corresponde a los partidos tradicionales: el inclinarse según la conveniencia. Y tampoco creo que la ciudadanía terminó de confiar en los nuevos liderazgos o caras que entraron en este partido sino que la gente estaba buscando una opción que refrescara la escena política y que no se dedicara nada más a hacer un rol de oposición férrea. Es importante hacer oposición, pero también lo es lograr presentar propuestas.

Afortunadamente en San Salvador sí logramos superar el caudal de votos de partidos como el PDC, Cambio Democrático, el Partido de Concertación Nacional (PCN) y de Leonardo Bonilla, candidato no partidario. Porque le apostamos también no solo a un liderazgo muy visible sino que a trabajar como partido y como bloque a nivel de propuestas y de comunicación. Entonces, la suma del esfuerzo de cada uno de los candidatos y del partido, como plataforma para nosotros, sirvió mucho para lograr ganar los votos y las marcas de preferencia.

Sin duda, la nueva conformación de la Asamblea Legislativa le dará la mayoría al partido del presidente, que también tendrá el apoyo de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA). En este escenario los votos del resto de partidos son innecesarios para aprobar diferentes temas como el presupuesto, nuevas leyes y elección de cargos de segundo grado. ¿Qué hará desde la Asamblea para incidir en que los funcionarios de segundo grado, por ejemplo, no respondan directamente al Ejecutivo y que sean electos según su idoneidad?

El principal rol de una legisladora o legislador es cumplir con la representación. La gente nos eligió para que la representemos, para que llevemos su sentir, necesidades y lo que quiere ver en la política. En primer lugar, lo que queremos hacer es ser muy propositivos. Tenemos claro que hay qué hacer y qué proponer en las elecciones de segundo grado, por ejemplo. Desde la campaña hemos hablado de tener un reglamento especial para regular los requisitos de los que van a ser elegidos magistrados, procuradores, etcétera; y los criterios que se deben tomar en cuenta. La propuesta no nos la hemos inventado en la campaña por se un tema de moda. Sin es algo construido porque muchos de los que estamos en Vamos El Salvador venimos de la sociedad civil y hemos trabajado en estos temas, los hemos estudiado y los hemos defendido en la calle y en la corte. Y ahora, como el sistema no permite incidir desde afuera, lo vamos a hacer desde adentro.

Y aquí está lo otro importante: Vamos a estar afuera, pero también tendremos una mano afuera de la Asamblea, tendiendo puentes con la sociedad, porque en los últimos años lo que ha pasado es que, en los últimos años, se ha convertido en un Olimpo a los que están en la Asamblea y en el Ejecutivo, tomando decisiones encerrados en una burbuja. Y nosotros queremos renovar la política, generando puentes reales de comunicación con la sociedad y los movimientos sociales para poder ser canales de representación de sus necesidades e intereses.

Usted habla de propuestas, pero lo cierto es que para que estas se hagan realidad necesita de una correlación favorable dentro de la Asamblea y como tenemos la aritmética legislativa no existe esa correlación a su favor sino a la del Ejecutivo. ¿Cómo, con un espacio, con una diputación, se puede hacer verdadera incidencia desde el Legislativo?

Hemos hecho incidencia sin estar en el Legislativo, hemos hecho sin estar en partidos políticos. Claro, ha sido una elección excepcional, una elección critica donde el panorama de los partidos ha cambiado radicalmente en el país. Y, aún así, hemos logrado un escaño. Lo que nos toca ahora es, con las herramientas y los espacios de diálogo que tenemos adentro y fuera, empujar los temas. Se trata de que la sociedad también pueda expresar que es lo que desea y necesita. Tenemos las propuestas, tenemos los canales de comunicación abiertos y además tenemos la capacidad de dialogar al interior de la Asamblea. No sabemos qué va a pasar, al final lo que haremos es poner sobre la mesa las propuestas más sensatas; las propuestas que van a combatir la corrupción vengan de dónde vengan. Y estamos convencidos que es lo que quiere la gente, incluso los que votaron por Nuevas Ideas y los otros partidos.

“Entonces, si un partido con solo una diputada pone una propuesta sensata que es verdaderamente representativa de la sociedad y de la opinión pública pide desde hace mucho tiempo. Queda en manos de la fracción mayoritaria aceptar o no; o quedar en evidencia de que realmente no quiere una lucha integral contra la corrupción.”
Claudia Ortiz, diputada electa en San Salvador por Vamos.

¿Hay factibilidad de hacer un grupo de oposición conformado por su partido, Nuestro Tiempo y el FMLN y Arena para enfrentar el bloque de Nuevas Ideas y GANA?

Te voy a decir un dicho popular: “Juntos, pero no revueltos”. Yo ya hablé del rol que queremos jugar y entiendo la insistencia en decir: “¿qué puede hacer una diputada?” Pero, aquí se trata de trabajar y lo que pretendemos realmente es poder ser un puente entre la sociedad y el Estado, entre la sociedad y la Asamblea que es, en teoría es la casa del pueblo, donde se toman las decisiones y lo que hemos visto en los últimos 30 años de democracia es que no ha habido una conexión real, una verdadera representación de los intereses de la sociedad en el parlamento y muy poca apertura a retomar eso.

Las alianzas fácticas se van a dar, pero no alrededor de estar en contra de la figura de un presidente sino alrededor de temas importantes para cada uno de los partidos. Vamos El Salvador tiene clara su agenda y sus temas prioritarios y creo que en muchos de ellos podemos coincidir con otras fracciones e incluso en algunos con Nuevas Ideas o con GANA. Eso se verá tema por tema. Nosotros veremos institucionalidad, defensa de la democracia y de la Constitución, la lucha contra la corrupción y la transparencia. Estamos listos para tomar decisiones audaces y necesarias para representar el deseo de la sociedad de que la corrupción no siga más como la regla.

Ahora bien, los partidos que me mencionas han demostrado en el pasado que estos temas no son no necesariamente de su interés; a lo mejor porque en ese entonces eran gobierno o estaban aliados con el gobierno y ahora que no tienen ese vínculo, podría ser que haya un interés.

Lo importante es hacer alianza con personas de los partidos que tengan los mismos objetivos que nosotros porque no podemos hacer simplemente una alianza porque sí, cuando de repente puede haber tema de impunidad que se quieran seguir perpetuando y no vamos a estar de acuerdo, sino te podría decir de manera categórica que vamos a estar en un bloque de oposición permanente, sino que la dinámica nos dará la pauta, pero nosotros tenemos la claridad de que no se trata de unirnos en bloque contra un presidente, se trata de cuál es la agenda que queremos de desarrollo para el país y ese es el criterio que vamos a seguir.

La vicepresidencia discute una reforma Constitucional que solo necesita 56 votos, ¿cuál es la posición de Vamos sobre esta iniciativa del Ejecutivo de reformar la Constitución?

Primero, cualquier reforma que se haga a la Constitución debe seguir el procedimiento establecido. Lo segundo, consideramos que cualquier reforma a la Constitución debe darle más derechos a la ciudadanía y poner más candados al poder. Cualquier intento de reformar el sistema actual de gobierno, que lo único que haga sea darle más poder a los funcionarios públicos, sin ningún contrapeso adicional, no es para avanzar en el sistema democrático, sino un coqueteo con un sistema autoritario.

Ahora, entiendo que las diferentes propuestas de reforma a la Constitución son muchas y muy variadas. Tendríamos que verlas una por una, pero nosotros mismos hemos planteado algunas necesarias, por ejemplo, incluir el derecho al medioambiente sano, también incluir los derechos de las víctimas, regular de manera diferente el fuero y hemos hablado de la necesidad de incluir democracia directa específicamente la iniciativa legislativa popular, es decir, que la ciudadanía pueda proponer leyes y que tenga la obligación la Asamblea de estudiarlas.

Es decir que, ¿Vamos acompañaría al Ejecutivo en el proceso de reforma Constitucional si incluye también estos temas?

No he dicho eso, más bien lo que digo es que las reformas Constitucionales, ya sea que vengan o no del Ejecutivo, consideramos que deben hacerse son estas. Ahora, si el Ejecutivo presenta un paquete innegociable, no lo vamos a apoyar, si incluye más poder a la Fuerza Armada para la seguridad pública, cuando tiene que estar en manos de la Policía Nacional Civil o que viole más el tema de pesos y contrapesos o altere los poderes del Ejecutivo con respecto al legislativo o la forma en la que se eligen miembros del Órgano Judicial. Creemos que la Constitución hay que defenderla y que tenemos que ir avanzando en derechos y contrapesos al poder, eso es lo que nos interesa.

Esta semana conocimos que el gobierno estaría negociando con el Fondo Monetario Internacional (FMI), esto podría incurrir en un ajuste fiscal que podría tener propuestas de reformas o incrementos a algunos impuestos, ¿Cuál debería ser la apuesta real del Estado para fortalecer la recaudación en el país?

Hay muchas áreas donde se puede hacer un ajuste fiscal, no es necesariamente una medida es la que nos va a dar la liquidez que necesitamos en las finanzas públicas y nos va a sacar de la crisis económica, tampoco habrá una medida mágica.

Estos son momentos de tomar decisiones para no seguir profundizando esa crisis, creemos que por un lado hay que apostarle de forma decidida a la austeridad, a la eficiencia del Estado y a una Ley de Función Pública que sea técnica y profesional y permita una regulación de los empleos públicos claros y con derechos equitativos para todos y que quienes lleguen a un cargo público son las mejores personas para el cargo, nos ayudaría a quitar la grasa del Estado, no decimos: despedir a la gente, es más bien que podamos tener un sistema con reglas claras. También combatir la evasión de una manera imparcial, que no sea con dedicatoria a ciertos sectores o antagonistas de la política, sino que realmente sea para fortalecer el sistema de recaudación y que ya no tengan más privilegios los que evaden. No creemos que el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) sea la solución, estamos más en la línea que dicen que subir el IVA seria empujar a mucha gente a la pobreza, como estamos ahora, estamos más bien por quitarle el IVA a los elementos más básicos, a los alimentos, a los medicamentos y sin duda alguna la solución ideal sería un pacto fiscal.

Dentro de esas propuestas que menciona, ¿puede caber el tema de los impuestos progresivos a grandes contribuyentes?

Sí, por supuesto, yo misma en mi plataforma legislativa propuse que era necesario analizar el tema del impuesto al patrimonio, pero no de manera aislada, porque esto se trata de un pacto en la sociedad, primero reconocer que estamos en una situación crítica que no podemos dejar que se siga descomponiendo y segundo, sentar al sector privado con el público y adquirir compromiso con el tercer sector de la academia y la sociedad civil de “a qué nos vamos a comprometer y qué vamos a sacrificar para sacar a flote el puesto o quitarlo y saber qué es lo que la sociedad tiene que comprometerse, establecer los objetivos, las finanzas públicas con la educación, la salud y el desarrollo y ver qué país queremos tener y cómo lo vamos a pagar, qué estamos dispuestos a hacer. Yo esperaría que con todo el poder que tiene el gobierno actual, tiene la oportunidad de oro para realizar un movimiento como este, si es necesario apretar el cincho a ciertos sectores con más capacidad, debemos hacerlo, pero no sin un compromiso fuerte con la transparencia y la lucha contra la corrupción en el sector público.

En esta nueva Asamblea, vamos a tener menos mujeres de las que teníamos en la Asamblea saliente. Diversas organizaciones como la ONU o la CIDH han pedido al Estado que se revise y que se discuta la despenalización del aborto en causales específicas, organizaciones locales también han pedido ya a los diputados y diputadas que discutan este tema. Sabemos que no estaba en su plataforma pero usted, ¿Será interlocutora de las organizaciones feministas que piden, por lo menos, se abra un debate serio sobre el tema?

Hemos sido claros y consistentes en nuestra postura sobre la despenalización del aborto, no estamos en la línea de despenalizarlo, consideramos que hay otras medidas que pueden ser más efectiva e integrales para poder atacar problemas serios y que debemos reconocer que existen, como los embarazos en las adolescentes, las cifras de abuso sexual y otro tipo de situaciones como los problemas de salud prenatal que comprometen la vida de la madre y del bebé, pero consideramos que el aborto no es la vía que respeta de manera integral al dignidad humana. Estamos dispuestos a escuchar, obviamente, a entablar un diálogo respetuoso con esta postura, pero podrías encontrar alternativas que no necesariamente pongan o lesionen la vida de los no nacidos o que pongan en contraposición la vida de los no nacidos.

¿Y qué pasa cuando la causal en discusión está relacionada con la salud y con otras enfermedades que obligan a las madres o al personal médico a tomar decisiones porque la interrupción se hace necesaria para preservar la vida de la madre?

En primer lugar, es necesario dotar al personal médico de seguridad jurídica, poder tener los protocolos a seguir en materia de salud para buscar que se proteja ambas vidas hasta el punto de lo que sea posible, pero si nosotros no buscamos eso, realmente necesitamos que si al final de todo este proceso y protocolos, la vida del no nacido no se logra salvar, no sea una consecuencia buscada o deseada, porque nos ceñimos por el principio de proteger y defender la vida humana, independientemente en qué calidad esté esa vida humana, desde la concepción hasta la muerte. Creemos que es una postura representativa de la sociedad y que no hemos visto que se hayan tomado medidas preventivas a esos casos, hemos hablado con especialistas que dicen que, si hubiera medidas de inversión más serias para educar a las mujeres o hacer políticas de salud prenatal reales, muchísimo s de estos casos se verían reducidos al mínimo.

Aquí puedes ver la entrevista completa con Claudia Ortiz, diputada electa en San Salvador de Vamos El Salvador, en nuestro canal de Youtube.
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