Vacunación, más allá de megacentros e improvisación

La campaña masiva de vacunación inició con largas colas y aglomeraciones. Aunque esto se corrigió, la campaña está lejos de ser una campaña ideal. Fotografía: Focostv.com.

Tras la inauguración del centro de vacunación del Hospital El Salvador en cadena nacional la noche del lunes pasado por el presidente de la República, Nayib Bukele. Las personas mayores de 60 años en adelante, que contaban con cita previa, podrían vacunarse contra la covid-19 a partir de este martes en las nuevas instalaciones dando el arranque a la segunda etapa de vacunación masiva en el país.

Bukele dijo que con la apertura del centro se vacunarían 10,000 personas diarias, cifra que se suma a las 20,000 por día, en promedio, que se vacunan desde que arrancó el proceso a inicios de abril, según reportan las autoridades de Salud.

El mandatario dijo que el proceso sería ordenado y que para evitar aglomeraciones y respetar el distanciamiento social en el Megacentro de vacunación se habilitarían centros de recogida en cinco puntos del Área Metropolitana de San Salvador donde la población sería trasladada en pequeños grupos.

Pero la mañana del martes, durante el arranque de la nueva dinámica, ocurrió lo contrario a lo que Bukele predijo, la aglomeración no ocurrió en el hospital sino en los centros de recogida.

En el punto de salida del estacionamiento de la octava etapa del centro comercial Metrocentro se generó un caos cuando adultos mayores hicieron largas filas, mientras esperaban la llegada de los microbuses para su traslado en un parqueo subterráneo.

Según reportaron diferentes medios de comunicación, personas de la tercera edad esperaron por más de dos horas, muchas bajo el sol.

La aglomeración ocurrió porque la capacidad de los microbuses fue superada por la cantidad de personas que buscaban ser vacunados. En un tuit, el presidente aseguró que la aglomeración fue provocada porque las personas se adelantaron a la hora de su cita.

Para detener la creciente cola, el Ejecutivo sumó improvisadamente más microbuses, unos del Viceministerio de Transporte y contrató de urgencia a autobuses del transporte colectivo.

Una solución rápida y a medidas

FOCOS pudo corroborar que autobuses con capacidad de 50 personas de las rutas 52, 15, 30, 29, 46 y 27 fueron contratadas a última hora para agilizar el traslado de personas y descongestionar el punto de salida.

A las 11 de la mañana del martes, la aglomeración en el parqueo del centro comercial había cesado. Sin embargo, las personas a vacunar se transportaron en los autobuses sin cumplir con las medidas de distanciamiento social.

También, a pesar, que el presidente y el Ministerio de Salud advirtió que solo los vehículos autorizados estaban habilitados para transportar a las personas hacia el Hospital, tras el caos, las autoridades permitieron que las personas llegaran por su cuenta al centro de vacunación.

Bukele anunció que ampliarían los puntos de recogida para distribuir más la cantidad de personas.

Bukele aseguró este lunes que existen miles de documentos por escrito que explican las acciones emprendidas por su Gobierno pero que este no es un plan rígido sino “flexible” que le permite hacer cambios según a las necesidades que se presentan. El plan de vacunación, sus costos, medidas y los acuerdos de compra de las vacunas es aún una incógnita.

¿Cómo debería ser una campaña masiva de vacunación?

Focos consultó con diferentes especialistas en salud pública nacionales e internacionales, cómo debe implementarse una campaña masiva de vacunación. La respuesta general: “La vacuna es la que debe acercarse a la gente y no al revés.”

Y aunque, una estrategia puede ocupar centros masivos -como el instalado en la fase III del Hospital El Salvador- para dar un empuje social a la vacunación en un país o una región, este también debería:

Integrar en la campaña de comunicación a referentes en la sociedad como líderes religiosos, políticos, deportistas, entre otros, que incentiven a la población a vacunarse; pero sobre todo minimizar el riesgo de contagio evitando las aglomeraciones en los centros de vacunación o en los puntos de recogida. No debe olvidarse que el ser humano es quien transmite la enfermedad por aerosoles, repitieron los especialistas.

Para lograr lo segundo, la teoría demuestra que la estrategia debe descentralizar el servicio acercando el servicio de vacunación. Y por ello, en todo caso, los centros de vacunación masivos deben ser en espacios abiertos y su uso debe ser de forma temporal.

Ejemplos de ello es lo que se ha hecho en la ciudad de Atlanta, Estados Unidos, una ciudad con 4.8 millones de personas donde funciona un centro masivo de vacunación previa cita en línea, como en El Salvador, pero es un estadio con la capacidad de 71 mil personas. Y en él se atienden solo a 6,000 personas al día; mientras que se han mantenido centros de vacunación periféricos en iglesias, farmacias y centros comunitarios de diferentes barrios de la ciudad

Los tipos de población a vacunar

Con ello, se busca llegar a los tres tipos de personas que enfrenta cualquier tipo de vacunación masiva en todo el mundo. Los que sí se quieren vacunar -el grupo más accesible para el sistema de salud pública-; los que están indecisos – persona que están mal informados o que tienen dudas razonables por condiciones de salud previas-; y los que se resisten a la vacuna y creen que lo correcto es negarse a su vacunación.

En general, ante los tres grupos las principales medidas son: minimizar el riesgo de contagio al momento de la vacunación y acercar las vacunas a la ciudadanía, para que no exista excusa para no vacunarse. Con el segundo y tercer grupo hay que hacer campañas de comunicación y educación dirigidas a convencerlos de que los beneficios individuales y sociales de la vacunación son mayores a sus dudas y resistencias.  Por ello, en los tres casos se necesita de información pública y campañas educativa puntuales, para ello, los especialistas recomiendan encuestas rápidas, que miden la aceptabilidad y/o resistencia a la vacuna que permitan adecuar los planes “flexibles” del Ejecutivo a la realidad de la población y hacer correcciones.

El miércoles pasado, el mismo ministro de Salud reconoció que se habían hecho correcciones a su plan, pero estas, como las tomadas el lunes, eran simplemente logísticas, para evitar las aglomeraciones en los puntos de recogida.

A diferencia del martes, el miércoles pasado no hubo aglomeraciones en los puntos de recogida. FOCOS visitó los puntos de Metrocentro, en San Salvador, y el de Plaza Mundo, en Soyapango, y no se observaron aglomeraciones ni largas filas de espera. El proceso era ordenado, con personal de orientación y atención a la población que hacía fila.

“No existe un manual para manejar la pandemia, no existen acciones que salgan totalmente a la perfección, podemos ir ajustando los protocolos, desde un inicio esa ha sido la clave en el manejo de la pandemia”, dijo Francisco Alabí, ministro de Salud el miércoles pasado, después de calificar como un éxito el primer día de vacunación porque se atendieron a 46 mil personas, a pesar de que el arranque fue caótico y que obligó al gobierno improvisar con el transporte de la población para descongestionar los centros de recogida. “Definitivamente es uno de los puntos que identificamos, uno de los puntos que estamos solventando, ajustando los protocolos, recomendándole a la población lo necesario para que esto no pueda suceder”, afirmó.

Alabí mencionó que la población meta a vacunar son 4.5 millones de salvadoreños, cerca del 70% del censo nacional. La punta de lanza de todo el plan es mostrar la funcionalidad del Megacentro de vacunación en la fase III del hospital El Salvador, aunque se siguen ocupando los 162 centros periféricos que funcionaban desde inicios de abril.

De esta forma, sin conocer el plan de vacunación, catalogado como información reservada por el ministerio de salud, la apuesta del Ejecutivo parece ser ganar en la carrera regional por vacunar más personas en el país.

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