Amnistía Internacional ve más “promesas rotas” que logros en la gestión Bukele

Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

La organización internacional de defensa de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) publicó hoy el análisis sobre el primer año de gestión del presidente salvadoreño Nayib Bukele y destacó “la represión y las promesas rotas” como los dos puntos principales en su informe.

Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, expuso en el estudio que la organización se reunió hace un año con Bukele y que en ella el mandatario se comprometió a cosas que hasta hoy no ha cumplido.

“Hace un año, el presidente Bukele asumió el compromiso de llevar el país hacia un nuevo y mejor rumbo. Lamentablemente, esa esperanza se desvanece con las acciones de su administración que ponen en riesgo los derechos humanos”, destacó Guevara Rosas.

El 24 de junio de 2019, Guevara Rosas, en representación de Amnistía Internacional, entregó a Bukele un “Memorándum con recomendaciones iniciales para su gobierno”. Este documento incluía seis áreas claves, que eran justicia, verdad y reparación a las víctimas del conflicto armado; derechos de las mujeres y niñas; personas defensoras de derechos humanos; política de seguridad y derechos humanos; personas migrantes y refugiadas; y política exterior en materia de derechos humanos. Bukele jamás publicitó este encuentro ni hizo público a qué se había comprometido con la organización internacional.

El presidente Nayib Bukele, junto a Guevara Rosas, el 24 de junio de 2019. Fotografía / Amnistía Internacional.

Según Guevara Rosas, el presidente se comprometió en esa ocasión a crear una “mesa intersectorial” para tocar estos temas y además dijo que estaría abierto al escrutinio internacional y permitiría el libre acceso a organizaciones como Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Durante nuestro encuentro, el presidente se comprometió a ser una voz distinta en Centroamérica. Sin embargo, el gobierno actual ha llenado de titulares la prensa internacional y alarmado a los organismos internacionales por su desprecio a los derechos humanos”, dijo Erika Guevara Rosas en el análisis hecho público hoy.

Esta no es la primera vez que Amnistía Internacional y otras organizaciones internacionales, como Human Rights Watch, exhortan al presidente Bukele por su actuar durante su primer año de gestión. En febrero criticaron la acción del mandatario de mandar militares a la Asamblea Legislativa como una forma de presión para que los diputados aprobaran un préstamo para seguridad.

A finales de abril, en el contexto de la crisis por la pandemia de COVID19, Guevara Rosas exhortó al gobierno salvadoreño a «revertir inmediatamente aquellas medidas que, lejos de cumplir fines sanitarios, solo han generado múltiples denuncias de presuntas violaciones de derechos humanos, incluidas detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza»,

Bukele ha despreciado los llamados de las organizaciones  y se ha burlado de ellas en sus redes sociales, como en estos Tweets publicados durante el mes de mayo en el que les llama “organizaciones de fachada”:

“Amnistía Internacional lamenta los mensajes públicos del presidente Bukele, donde desacredita a las organizaciones de derechos humanos, sugiere que los cuerpos de seguridad implementen medidas violentas o llama al incumplimiento de las sentencias de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia”, opina Amnistía Internacional en su reciente análisis.

La organización también destaca las medidas represivas de Nayib Bukele durante la emergencia por Covid-19, sobre todo por privar de libertad a personas que violaron la cuarentena domiciliar impuesta en El Salvador.

Amnistía Internacional destaca dos casos. Uno es el de una defensora de derechos humanos que fue detenida cuando salió a comprar medicamento y comida para su hijo de tres años. El otro es el arresto de un joven de 17 años que la policía detuvo al salir de trabajar en una plantación de azúcar. Focos también ha publicado el caso de Miguel, un joven de 18 años que permaneció 49 días en un centro de contención porque salió a traer dinero para su familia a una cuadra de su casa.

Leé también: «Pareciera que el presidente Bukele no entiende el país que gobierna».

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