Violencia feminicida en México desata ola de indignación

Los asesinatos de una mujer y una niña ocurridos en el último mes han significado un parteaguas en la lucha contra la violencia de género en México.

Ixchel Cisneros, de la organización El Día Después, explicó a FOCOS que la indignación por estos hechos ha movilizado no solo al colectivo feminista, sino a otras mujeres y hombres que han tomado conciencia de la gravedad del fenómeno.

El 11 de febrero pasado, varios tabloides sensacionalistas colocaron en portada el cuerpo violentado de Íngrid Escamilla, de 25 años, quien presuntamente fue asesinada por su pareja. La brutalidad del crimen y la exposición de la víctima causaron conmoción en la sociedad mexicana, que ha visto crecer la violencia por motivos de género de 137 % en los últimos cinco años, según datos de la Fiscalía General de la República de ese país.

Un segundo caso, ocurrido cuatros días después, terminó de elevar la indignación ciudadana.  El cuerpo de Fátima Cecilia Aldrighett, de 7 años, fue encontrado con señales de violación y tortura en una bolsa de plástico. La niña había desaparecido después de salir de la escuela.

A la escalada de violencia feminicida, como se llama al asesinato de mujeres por razón de su género, se suma la ineficiencia de las autoridades judiciales y del Gobierno mexicano para enfrentar el tema. “Más del 95 % de los feminicidas están libres”, afirma Cisneros. “Creemos que son cifras aterradoras que lo único que hacen es mostrar que en este país se puede matar a las mujeres y no pasa nada”, señala.

El Gobierno de Manuel López Obrador ha sido duramente criticado por su respuesta a estos hechos. Las protestas callejeras y las opiniones en redes sociales exigen al presidente mayor efectividad en la prevención de la violencia de género. “Creemos que, en efecto, es una violencia sistémica que va mucho más allá de las personas, en donde el Estado tiene mucha responsabilidad (…) Andrés Manuel ya tiene trabajando más de un año en el poder y las cosas no cambian y no disminuyen”, dice Cisneros.

En el caso específico de la violencia de género, el Gobierno disminuyó el presupuesto de las instituciones encargadas de su abordaje y prevención, afirma la activista. “La respuesta pública ha sido muy mala, porque él (López Obrador) no quiere hablar de femicidios; habla sobre violencia, habla de discriminación, habla de desigualdad, pero no se enfoca específicamente en la violencia que estamos viviendo las mujeres en este país”, indica.

Cisneros cree que mientras no haya una respuesta eficaz por parte de todos los organismos de gobierno involucrados,  los ecos de esta oleada de indignación en México continuarán. La activista espera que el próximo 8 de marzo, cuando se conmemora el Día Internacional contra la Mujer,  la protesta sea más masiva que en años anteriores. 

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