Candidata de ARENA plantea revisar incentivos fiscales a empresarios: “Si habrá beneficios para un sector, entonces que haya para todos”

Candidata de ARENA plantea revisar incentivos fiscales a empresarios: “Si habrá beneficios para un sector, entonces que haya para todos”

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Candidata de ARENA plantea revisar incentivos fiscales a empresarios: “Si habrá beneficios para un sector, entonces que haya para todos”

Resumen de la nota

Candidata de ARENA plantea revisar incentivos fiscales a empresarios: “Si habrá beneficios para un sector, entonces que haya para todos”
Mayteé Iraheta, candidata presidencial de ARENA para las elecciones de 2027, marca un distanciamiento histórico entre su partido y la élite empresarial salvadoreña. En entrevista con FOCOS, la aspirante asume una postura alejada del conservadurismo económico tradicional de la derecha, proponiendo revisar los beneficios estatales otorgados al gran capital y reconociendo que los financistas históricos han abandonado al partido por temor a represalias del oficialismo.
Para comprender las propuestas y la lectura política de la candidata opositora, estos son los puntos clave de la entrevista:
  • Ruptura con los financistas tradicionales: Iraheta confirma que el apoyo económico de los grandes grupos empresariales ha disminuido drásticamente. Atribuye este alejamiento al miedo de los empresarios a ser vinculados con un partido de oposición bajo el actual contexto político. Asegura que hoy ARENA «no le pertenece a ningún grupo empresarial».
  • Revisión de incentivos fiscales: En un giro discursivo, la candidata critica que los beneficios estatales se concentren en la gran empresa y en los nuevos inversionistas, en detrimento de la micro y pequeña empresa. Su propuesta es emparejar la balanza: «Si hay beneficios para un sector, que haya para todos».
  • Democracia y presos políticos: Aunque evita catalogar a El Salvador como una dictadura frente a los datos del Proyecto V-Dem, denuncia un «deterioro democrático» y un exceso de poder que ha generado autocensura en la población. Fue contundente al calificar a la abogada Ruth López como una presa política del régimen de Bukele y prometió crear condiciones jurídicas para el retorno seguro de periodistas y defensores de derechos humanos exiliados.
  • Medidas económicas inmediatas: Ante el alto costo de la vida, propone la reducción o eliminación temporal de impuestos a los combustibles (FOVIAL, FEFE e IVA) para impactar a la baja en la canasta básica. Además, señala la crisis de acceso a la vivienda, criticando que menos del 5% de los asalariados puede comprar una casa mientras las rentas superan los $400.
  • Pensiones y finanzas públicas: Atribuye la actual crisis financiera y de pensiones a la «mala administración y falta de transparencia» del gobierno. Sobre la inminente reforma paramétrica sugerida por el FMI, se muestra abierta a analizarla, buscando siempre la opción que menos golpee a los cotizantes.
  • Medioambiente y espacio cívico: Se posiciona a favor de derogar la reactivación de la minería metálica y anular la Ley de Agentes Extranjeros (LAEX). Advierte que la seguridad alimentaria y el acceso al agua (con un 99.9% de contaminación actual) son las principales urgencias a futuro.
Iraheta justifica su participación en una contienda descrita como desigual y sin garantías argumentando que ceder los espacios políticos es un error irreversible frente a un gobierno que «ya demostró que no devuelve el poder».

Este es un resumen de la entrevista elaborado con un asistente de IA y revisado por el equipo editorial de FOCOS. Leé la versión completa de la entrevista en FOCOSTV.COM.

Sin el respaldo de los grupos económicos que durante décadas financiaron a ARENA, la candidata presidencial Mayteé Iraheta asume un discurso que certifica el divorcio entre ARENA y la élite empresarial salvadoreña. En esta entrevista con FOCOS, dice estar dispuesta a revisar los beneficios estatales para “la gran empresa y los inversionistas que recientemente han llegado al país”, y aunque defiende que el partido no es propiedad de ningún grupo empresarial, también confirma que el apoyo económico de este sector ha disminuido. “No se quieren ver vinculados con un partido de oposición”, afirma.

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Hace más de una década, en junio de 2016, ARENA reveló el listado de las personas naturales y jurídicas que habían financiado al partido desde febrero de 2015. El detalle reveló que las principales contribuciones provenían de los grupos empresariales Poma, Suster, Dueñas, Regalado, Simán y Cristiani. Esas seis familias aportaron el 40% del total reportado por el partido en 16 meses. Solo las empresas vinculadas al conglomerado Poma aportaron $450.000 de los $2.9 millones recibidos.

El vínculo de ARENA con el gran capital salvadoreño ha sido, sobre todo, político. Desde su fundación y en los años siguientes, prominentes empresarios cafetaleros, agrícolas, financieros e industriales tomaron decisiones ejecutivas en el instituto y llegaron a ser candidatos y presidentes de la República. 

Pero para 2021, esa relación ya había cambiado. La organización Acción Ciudadana reportó que entre diciembre de 2020 y enero de 2021, ARENA invirtió $900.000 en campaña, muy lejos de los $7 millones registrados en diciembre de 2018, cuando el candidato era Carlos Calleja, dueño de la cadena de supermercados Súper Selectos.

Hoy, ante una nueva contienda electoral en 2027, la candidata presidencial de ARENA, Mayteé Iraheta, asegura en una entrevista con FOCOS que el partido “no le pertenece a ningún grupo empresarial ni representa a una clase social determinada”. Afirma que su candidatura representa al salvadoreño común que no se puede expresar y no se siente representado por el gobierno.

Sin embargo, reconoce que el apoyo económico es hoy “muy diferente”. Según Iraheta, muchos de los donantes que antes respaldaban al partido ahora “no se quieren ver vinculados con un partido de oposición”. Dice saberlo porque algunos se lo han dicho y porque, agrega, “también lo intuye”. 

Esa descripción de miedo a las represalias del régimen contrasta con su resistencia a calificar a El Salvador como una dictadura. Durante la entrevista habló de «desgaste», «deterioro» y «situación compleja», pero evitó decir si El Salvador sigue siendo una democracia, incluso frente a los datos de V-Dem que lo describen como una autocracia electoral. Sí fue explícita en otros puntos: considera a Ruth López una presa política y respalda derogar la ley que reactivó la minería metálica a finales de 2024.

El distanciamiento entre ARENA y su base tradicional de financistas se traduce hoy en posturas políticas que se alejan de las posturas históricas del partido de derecha. En esta conversación, la candidata se posiciona a favor de revisar los beneficios a la gran empresa frente a una eventual reforma fiscal y de visibilizar la insuficiencia de ingresos para acceder a una vivienda digna.

Candidata, en diferentes entrevistas usted ha prometido ser la voz que defenderá la democracia, las libertades y los derechos. ¿Considera que El Salvador ha dejado de ser una democracia?

Creo que los salvadoreños deben comprender que hay que proteger esta democracia. Y se protege al visibilizar el equilibrio de poderes, el fortalecimiento de las instituciones gubernamentales y la fiscalización entre ellas. 

A la luz de la situación política en el país. ¿Considera que hemos dejado de ser una democracia o, al contrario, El Salvador continúa siendo una democracia hoy en día?

Mi trabajo es defender esta democracia. Es importante enfatizar que, en este momento, existe el riesgo de que se produzcan situaciones más complejas para El Salvador si el poder lo sigue manteniendo una sola persona o un solo partido político. Tenemos que creer que siempre que podamos participar y competir para defender esta democracia, seguiremos haciendo democracia.

El Proyecto V-DEM —una de las iniciativas académicas en el mundo que analiza regímenes políticos— en su informe de la democracia 2026 señaló que el deterioro de los indicadores democráticos en El Salvador entre 2019 y 2021 es algo comparable casi únicamente a golpes de Estado militares. ¿Considera que estamos frente a una dictadura actualmente en el país?

Hoy en día estamos en una situación política compleja. Y los estudios estadísticos, las críticas y las valoraciones individuales están a la orden del día.

Lo importante es tomar la decisión de participar y competir, tener el valor. No solamente quedarse detrás de un escritorio o de un teléfono cuestionando o criticando, sino participar y defender la democracia, aun con su gran deterioro, porque esto es lo que realmente vale la pena: defender la democracia, visibilizar lo que está sucediendo y lo que va a seguir sucediendo si no hay un cambio, o si no se produce un quiebre de la realidad. 

Yo sí considero que este es el momento oportuno para competir en una candidatura presidencial y concientizar a los salvadoreños de que es necesaria una mayor participación de la oposición en la Asamblea Legislativa y en las alcaldías.

He escuchado que se refiere a este momento político como una situación de “deterioro democrático”.

Existen muchas palabras para definir lo que está pasando en El Salvador. Hay un desgaste, hay un deterioro, hay una falta de equilibrio de poder y puedo continuar diciéndolo. Lo importante es enfatizar que si usted y yo queremos hacer un cambio en El Salvador, no se trata de cómo lo definimos, se trata de cómo transformamos la historia participando y no desmotivando a quienes quieren participar, sino haciendo que otros se motiven a participar de las cosas.

¿No le parece que para el momento político que vive El Salvador, llamar a las cosas por su nombre, darles las categorías adecuadas, permite dimensionar la gravedad del contexto en el que usted participa como candidata de la oposición?

Yo creo que es importante que cada persona reflexione y se haga la pregunta de qué es lo que está viviendo, que se haga la pregunta de en qué país está viviendo. Para uno puede ser una definición, para otro puede ser otra. Considero que nuestro país necesita un equilibrio de poder urgente y que nuestra democracia se debe defender hoy.

En ese mismo informe, V-Dem señala que El Salvador es una autocracia electoral. Lo describe así: hay elecciones, pero han dejado de ser libres y justas, debido a la erosión sistemática de libertades, como la libertad de prensa, libertad de asociación, libertad de la oposición política. A pesar de que estos indicadores están sobre la mesa, ¿por qué decide competir en un proceso electoral que carece de garantías?

¿Por qué no lo haría? ¿Por qué ARENA no lo haría? ¿Por qué un partido político que se ha caracterizado a través de la historia por defender un El Salvador en el que creemos en la democracia, que creemos en el goce de nuestras libertades plenas, que creemos en la familia, que tenemos a Dios como nuestro dador de vida y libertades? ¿Por qué no lo haríamos? Si nosotros somos los que hemos vociferado esto en los últimos 45 años. Los espacios en política no se ceden, porque cuando se ceden no se recuperan.

Y si en nuestro país en este momento la democracia está pendiendo de un hilo, y solamente porque hay algunos que cuestionan a través de las redes sociales o desde el nicho donde estén, que no hay que participar, tendríamos que haber cedido el espacio que después ya no se va a recuperar, porque quien tiene el poder ya demostró en la historia actual que no lo devuelve; sería una decisión, considero, probablemente muy errática.

De llegar usted a la presidencia, ¿cuál será su postura sobre el mecanismo de reforma constitucional exprés, la reelección presidencial indefinida, la captura judicial, el desmantelamiento del Instituto de Acceso a la Información Pública, la nula política de transparencia y rendición de cuentas o la ley de agentes extranjeros?

Yo soy abogada de la República. Y no solo porque fui legisladora y le serví al país de esa manera, sino porque tengo conocimiento de lo que es legal y de lo que es constitucional. Siempre he respetado la Constitución de la República. Cuestiono y señalo grandemente la manera en la que en los últimos años se han reformado cláusulas pétreas constitucionales. Definitivamente nuestro país tiene que respetar nuestra Constitución.

Pero hoy día es evidente que con una mayoría calificada a favor de un solo partido político, no existe ningún tipo de debate. Es más, ni siquiera existe, creo yo, el análisis de los diputados de manera individual. Al llegar a la presidencia de la República, no se trata de cambiar de líder para mantener los mismos hábitos. Yo sí creo que se trata de fortalecer la independencia de los órganos del Estado y que en la Asamblea Legislativa exista una representación diversa, con pensamientos diversos, que nos permita el diálogo y el consenso para llegar a la mejor conclusión y al beneficio de los salvadoreños. Hay que respetar la Constitución, pero también la legalidad de los procesos.

Sobre la ley de agentes extranjeros, ¿haría un llamado a la Asamblea Legislativa para derogarla?

Yo siempre he dicho que El Salvador ha logrado avanzar gracias al apoyo de diferentes agentes y diferentes personas, organizaciones que se han comprometido con el desarrollo. Imposible que solamente a través del gobierno del color que haya sido El Salvador haya avanzado. Creo en el servicio, en el compromiso con los más necesitados, y definitivamente gracias a eso El Salvador ha llegado a donde está. El Salvador necesita decirle al mundo que agradece ese esfuerzo y que también necesita seguir avanzando de la mano del apoyo internacional y no debe limitarlo de esa manera.

Yo creo que se trata de analizar, derogar, pero también de generar las condiciones para que las cosas se hagan de la manera más transparente. Siempre he creído que las cosas se deben estudiar a fondo antes de ser solamente una consideración, pero sí puede ser la decisión más rápida y más eficiente decir una derogación. Pero creo que hay que estudiar siempre antes de tomar una decisión a profundidad.

Llama la atención que no tenga una postura clara sobre la derogación de la LAEX, teniendo en cuenta que es una ley que ha propiciado el cierre del espacio cívico; la sociedad civil ha quedado prácticamente bajo la vigilancia del Estado; los medios de comunicación independientes también han tenido que salir al exilio debido a esta ley. ¿Qué más hace falta evaluar para derogarla?

Le dije que sí. Le dije que a mí sí me interesa mucho estudiarla. 

¿Entonces su postura es por la derogación?

Sí…

¿Considera que Ruth López es una presa política del régimen de Bukele?

Sí.

La abogada Ruth López, una reconocida defensora de derechos humanos de El Salvador, fue arrestada el 18 de mayo. En su última aparición pública, durante la audiencia inicial del 4 de junio de 2025, se declaró como presa política del régimen./ Cortesía Cristosal.

Amnistía Internacional y expertos independientes han alertado de que en El Salvador hay condiciones para hablar de posibles crímenes de lesa humanidad, en el marco del régimen de excepción. ¿Usted comparte la idea de que hay que analizar y evaluar la comisión de posibles crímenes de lesa humanidad?

Considero que, llegado el momento, estaría muy interesada en conocer esa iniciativa y, al conocerla, apoyarla al igual que otras vinculantes con el presente y también cualquier otra en el futuro.

¿Qué les diría usted a periodistas, personas defensoras de derechos humanos, personas críticas, opositores que han tenido que exiliarse debido al contexto represivo? ¿Podría ofrecerles condiciones para un retorno seguro?

El Salvador es y será siempre la tierra de estas personas que la han defendido desde su trinchera. De mi parte ofreceré las condiciones jurídicas para que puedan permanecer en este lugar. Es importante que, desde donde se encuentren, en este momento, puedan apoyar los esfuerzos que algunos de nosotros estamos realizando para tratar de defender la democracia y tratar de apoyar a aquellos que, desde las alcaldías, diputaciones o la presidencia, lo estamos haciendo. Se trata de hacer un esfuerzo en equipo, porque de hacer lo contrario, nos vamos a quedar cuestionando y criticando exclusivamente desde afuera.

Usted ha dicho en otros espacios que percibe una autocensura en la sociedad; una tendencia “a hablar bajito” por temor a las represalias del régimen. Identificamos que desde que dejó su cargo como diputada usted también bajó su perfil como opositora. ¿A qué  se debió ese comportamiento?

Se debe a que tomé la decisión de no participar en la vida pública y que, al igual que cualquier otro salvadoreño, tengo derecho a tomar mis decisiones sobre participar o no en la vida pública. Y cuando hablo de que estoy representando a muchos salvadoreños que no pueden expresarse, o que no se sienten representados por el gobierno, que no se sienten cómodos con algunas decisiones que están tomando, es real y sencillo de explicar: si en un país el partido de gobierno tiene todo el poder y el control de los tres órganos del Estado, hay un exceso de poder. Y en ese contexto, algunas personas que trabajan dentro de este aparataje pueden excederse y creer que pueden tomar decisiones para castigar a aquel que cuestiona, que fiscaliza o a aquel que critica lo que se considera que es lo correcto o lo que va en la línea de ese partido o de ese líder.

Y ese es el problema de darle el poder a una sola persona: ha causado el murmullo de los salvadoreños. Es mejor no opinar porque me pueden despedir, porque puede haber represalias para mi pariente que trabaja en algún lugar, el que está estudiando en el sector público. Esto hay que hablarlo, y eso es lo que estoy tratando de hacer.

Pero habrá algunos que prefieren que nadie participe en política, porque entonces es mejor no hacerlo. No, no es mejor no hacerlo. Si tengo la oportunidad de estar sentada con usted hablando sobre política y esto me genera una exposición para visibilizar los problemas del país, me doy por satisfecha. Me doy por satisfecha porque si no, nadie quiere participar en política. Porque la gente en este momento carece de la valentía de hacerlo por las consecuencias que pueden venir del poder total.

¿Se ha sentido con temor a hacer lo que está haciendo? ¿Teme por su vida o por las condiciones de su entorno familiar, al ser una candidata opositora?

Yo tomé la decisión de participar en este desafío a conciencia de lo que está sucediendo en El Salvador. Estamos viviendo un fanatismo descontrolado.

Sí, soy consciente de que cuando participo o salgo a lo que consideraba mi vida cotidiana, me puedo encontrar, o me encuentro, con personas que creen que apoyar al presidente de la República o al partido de gobierno es dañar a aquel que piensa diferente.

Sí, estoy expuesta a eso, y no solamente de forma presencial, sino también al ataque masivo y muy bien estructurado de personas que utilizan el internet para desmoralizar, y sobre todo a una mujer que se atrevió a participar en política. Y eso lo estoy viviendo todos los días.

Pero soy una mujer de mucha fe católica, soy una mujer creyente y creo que Dios me acompaña en este esfuerzo, pero más allá de eso, si yo me rindo ante esto, ¿qué va a pasar con las próximas mujeres que quieran participar?

Entonces, si ahora, que estamos frente a una situación política compleja en nuestro país y pocos quieren participar, ¿qué va a pasar dentro de 5 años? ¿Vamos a esperar a que dentro de 3 años nadie quiera participar? Esta fue mi decisión: decirles a los salvadoreños que sí quería participar, que sí quería competir y que el desafío era enorme, pero que si yo tenía la valentía de hacerlo, más mujeres y más hombres lo podían hacer.

Hablemos de soluciones para resolver los problemas inmediatos de la gente. ¿Qué ha discutido con su equipo o con el partido sobre cómo aliviar el alto costo de vida?

En este momento estamos elaborando el plan de gobierno. La campaña inicia el próximo mes. Vamos a presentar todo el plan de manera integral en las próximas semanas.

Lo que sí puedo decirle es que estamos frente al alza de la gasolina. En los años en que yo fui diputada en la Comisión de Economía de la Asamblea Legislativa, existía un balance de poder; desde allí se ejercía presión para buscar medidas que aplacaran esta situación. Cómo lo hacíamos: sentándonos con diferentes corrientes de pensamiento y tratando de llegar a un consenso. 

Tenemos impuestos en la gasolina. Impuestos que en este momento se pueden reducir o eliminar temporalmente, para que el salvadoreño sienta una mejora. Pero ahora nadie puede ejercer esta oposición en la Asamblea. Se puede eliminar temporalmente el impuesto de FOVIAL, el FEFE; se puede reducir o eliminar el IVA. No vemos ninguno de estos cambios. Al reducir el costo de la gasolina, también se reduce el costo de las verduras y, por ende, el impacto en la canasta básica puede reducirse. 

Otro tema que puede cambiar es el costo de la vivienda. La noticia del millón es que hemos tenido crecimiento económico. Sí, en el rubro de remesas, en gran parte por el riesgo de retorno de nuestros hermanos salvadoreños. Remesas y en la construcción. Rubro de la construcción inviable para que los salvadoreños compren una casa. Menos del 5% de los salvadoreños asalariados pueden comprar una vivienda.

¿Está el gobierno de El Salvador promoviendo o solicitando préstamos para apoyar a los jóvenes a comprar una vivienda? Nada, absolutamente nada. Pero sí vemos rentas en la zona capital de $400 por habitación. En el interior del país, la situación es muy similar. Entonces, en este momento estoy escuchando para visibilizar el problema y buscar propuestas concretas para tratar de transformarlo.

¿Está pensando en alguna solución de vivienda de interés social? ¿Qué tipo de respuestas están a la mano del Ejecutivo para facilitar el acceso a la vivienda?

Esta es una idea mía y de los grandes proyectos que vamos a presentar; realmente estoy comprometida con este tema. Lo vamos a presentar en los próximos días.

Sobre la discusión de modificar la jornada laboral, ¿cuál es su opinión al respecto?

Creo que toda propuesta que permita a los trabajadores buenas condiciones y también un aumento en la productividad se debe valorar. Ahora, por favor, no perdamos de vista que en los próximos meses veremos y escucharemos diferentes propuestas en varios temas, que algunas de ellas serán muy de campaña, que van a generar conversaciones.

Aquí lo interesante será ver si trascienden o si solamente son para la noticia del día y que los salvadoreños crean que se está hablando de algo consistente y de solidez. Este gobierno se ha caracterizado por noticias efímeras, que salen un día y después se pierden, vuelan y ya no hay una ejecución de la misma. Eso es lo que considero que debe cambiar: Primero defendamos la democracia, consolidemos este punto y luego asumamos que en la parte económica tenemos mucho por dar aún. 

En este momento el gobierno está discutiendo ese tema. Así que, de igual manera, yo también estoy analizándolo con las personas profesionales. 

¿Cuál es su opinión sobre la situación medioambiental? Un reciente informe de Oxfam alerta de que a raíz de los efectos del fenómeno de El Niño, el 89% de las comunidades consultadas por la organización han perdido sus cultivos de maíz y frijol y que el acceso al agua es cada vez más difícil. ¿Qué tipo de soluciones contempla su mandato para atender esta situación?

El fenómeno de El Niño tendrá un impacto en la economía de los salvadoreños de manera directa. La seguridad alimentaria está en riesgo en nuestro país y esto es definitivamente una prioridad para mí. El cambio climático es real y necesitamos apostar por trabajar y prepararnos para esta realidad. 

El Salvador tiene el 99.9% del agua contaminada. Necesitamos hablar ya de cómo reducir esa contaminación de nuestros ríos para que nuestros cultivos tengan mejor calidad de agua.Por otro lado, el agua será uno de nuestros grandes desafíos, al igual que lo será para  el mundo entero. Estamos hablando de que el agua será el próximo petróleo para El Salvador y para el mundo. Esto es pensar en el futuro, pensar en cómo garantizar la calidad de vida a los salvadoreños. Tenemos que apostar por la agricultura y la ganadería para reducir también el costo de vida.

Agricultores de granos básicos han reportado pérdidas de al menos el 50 % de sus cultivos en municipios del corredor seco de El Salvador, debido a los prolongados episodios de sequía por el fenómeno de El Niño. / Wendy Urbina, FOCOS.

La minería metálica ha sido uno de los principales focos de contaminación del agua, según diversos estudios medioambientales. ¿Estaría usted de acuerdo en promover la derogación de la ley de la minería metálica en El Salvador? 

Estaría a favor.

Actualmente, en El Salvador, la deuda representa el 90% del PIB. El Fondo Monetario Internacional ha solicitado llevarla al 80% para 2030. Todas las propuestas de su plan de gobierno requerirán financiamiento. ¿Qué ha discutido con su equipo sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas?

El Salvador nunca, como ahora, había tenido tantos ingresos. Lo que ha existido es una mala administración del dinero de los salvadoreños y falta de transparencia. Creo que al momento de llegar a la presidencia hay que hacer un esfuerzo  por transparentar en qué se está gastando y cómo se está administrando el dinero. 

Por otro lado, creo que la deuda debe ser muy bien escogida. Ahora, el margen de deuda es muy reducido. El futuro es poco alentador basándonos en la manera en la que se está administrando hoy día, pero haciéndolo de una mejor manera y ejecutando mejor las acciones, El Salvador puede salir adelante. Estoy muy segura.

¿Se ha planteado con su equipo la posibilidad de una reforma fiscal como parte del plan de medidas para el país?

Creo que los salvadoreños en este momento lo que quieren escuchar es cómo reducir sus complicaciones. Yo estoy realmente enfocada en cómo administrar mejor el dinero de los salvadoreños, cómo reducir el costo de la canasta básica y, en este momento, sobre el tema de la tributación, el FMI ya lo tiene bastante planteado con el gobierno actual.

Definitivamente, si queremos hablar de un El Salvador hacia el futuro, las propuestas tienen que ir encaminadas a cómo administrar mejor y cómo no cometer los errores que ya se han cometido actualmente.

Sobre la reforma del sistema de pensiones. El FMI adelantó que la reforma será paramétrica, lo que probablemente implicará un incremento en la edad de jubilación o una revisión del monto que reciben los pensionados. ¿Estaría de acuerdo en que la solución es una reforma paramétrica o hay alguna alternativa para las pensiones?

Siempre hay más de una solución para cualquier problema. Lo que hay que hacer es tratar de analizar cuál es la solución que menos golpea al ciudadano, al ciudadano que está aportando a sus pensiones. La pregunta es: ¿qué nos llevó a este problema? ¿Por qué estamos en esta situación? La respuesta es la misma: la mala administración del dinero de las pensiones de los salvadoreños.

Vemos que el gobierno actual ha utilizado dinero de las pensiones y no ha pagado intereses de ese uso del dinero de los salvadoreños, arriesgando ese dinero, pero más allá de ello tenemos que pensar en el futuro y asegurarle a los salvadoreños que exista el dinero para pagar esas pensiones, porque la posibilidad de que la longevidad aumente es real y que los jóvenes que en su momento estén trabajando se va a reducir también. Eso ya está científicamente comprobado. Tenemos que hacer algunas reformas, por supuesto. El FMI ha presentado este planteamiento. Habrá que analizarlo y eso le corresponde al gobierno porque es una solicitud inminente. Esto fue parte del acuerdo con el Fondo para poder conseguir más préstamos necesarios ante una mala administración.

Pero siempre hay más soluciones. Lo que hay que hacer es analizar cuál es la mejor y que menos afecte al ciudadano.

Vuelvo al tema de la reforma fiscal. Hay diversos análisis que señalan que sin una reforma tributaria que le inyecte más recursos al Estado, todo lo demás es poner parches. Actualmente, lo que financia el Estado es el IVA y la renta, pero sobre todo el IVA, que es aportado por todos los salvadoreños. ¿No le parece que los sectores con mayor poder adquisitivo podrían contribuir más a este esquema de impuestos?

Bueno, lo interesante es que el sector que ha sido más afectado en la economía es el de los microempresarios, los pequeños y los medianos empresarios. Hemos visto una serie de beneficios para la gran empresa. Para la gran empresa y los inversionistas que recientemente han llegado a nuestro país, hemos visto una serie de beneficios, pero para el micro, que es el que mueve el país, que mueve la economía de El Salvador, muy poco o nada.

Es que nosotros en El Salvador no podemos hablar de una solución, de poner una curita a un problema. Se necesita hablar de solucionar de manera macro.

Probablemente se tenga que hacer una reforma tributaria llegado el momento, pero insisto, las cosas se tienen que ordenar en la casa primero, y sí, hay ingresos en el Estado, pero se están administrando mal y no podemos saber exactamente a dónde se están administrando mal porque hay falta de transparencia. 

¿Cuál debería ser el primer paso? Abrir la caja de la casa, saber en qué se está mal administrando para saber dónde corregir y empezar a administrar mejor para posteriormente empezar a hablar de mejorar ya este problema económico. La transparencia debería ser el primer paso.

Pero si el gobierno actual lo único que hace es engavetar cualquier oficina, cualquier ley y cualquier paso hacia la transparencia, ¿cómo vamos a avanzar? Entonces, la solución no es atacar o complicar más al ciudadano común. Esa no es la solución. La solución es ordenar primero la casa.

Usted hizo una comparación de los beneficios que en los últimos años ha recibido la gran empresa en detrimento de los micro y medianos empresarios. ¿Usted estaría en la línea de revisar esos beneficios para la gran empresa?

Sí, creo que deberíamos analizar si todos, los micro, medianos, pequeños y grandes empresarios, estamos en la misma sintonía. Y sí creo que si hay beneficios para un sector, que haya para todos los sectores, que si hay mayor complicación tributaria para un sector, que exista para todos los sectores. Si el tema es dinamizar la economía, pues entonces dinamicemos entre todos.

El sostén económico e ideológico de ARENA ha sido el gran capital económico tradicional de El Salvador. Me gustaría saber qué tanto de ese apoyo económico se mantiene hoy en día en el partido, teniendo en cuenta que el proyecto de Bukele ha logrado seducirlo. ¿Cómo está la relación de ARENA con sus apoyos económicos tradicionales?

Nuestro partido, Alianza Republicana Nacionalista, ARENA, nació de los salvadoreños que se sentían representados por nuestros principios y nuestros valores. Nuestro instituto político sigue siendo el mismo partido que cree en la democracia, que cree en las libertades, que tiene a Dios como centro, que defiende la familia, y todo aquel salvadoreño que cree en esto, pues sigue sintiéndose identificado y forma parte de ARENA.

En ninguna de las consignas que acabo de mencionar dice que ARENA es de un sector empresarial definido o de una clase social definida. Aquel que quiere aportar económicamente, pues lo hace de manera libre porque se siente identificado, porque quiere apoyar una política o una manera de hacer política.

En este momento, los salvadoreños que se sienten identificados están externando ese apoyo y lo están haciendo los micro, los medianos, los pequeños, algunos grandes, de manera libre. Los alcaldes también tienen sus propios apoyos. Esto es lo que permite la democracia y la ley de los partidos políticos. 

El que cada candidato pueda tener su apoyo de manera directa, que pueda encontrar a alguien que se identifique. Por supuesto, es un apoyo muy diferente al que tuvimos hace algunos años, pero me siento muy satisfecha de que estemos sumando cada día más personas.

¿Podría explicar a qué se refiere cuando dice «un apoyo muy diferente»?

Hace unos años teníamos muchas más personas que querían apoyar a nuestro partido económicamente hablando y hoy día muchos de ellos se sienten limitados y no lo quieren hacer. No lo quieren hacer porque no se quieren ver vinculados con un partido de oposición.

¿Esto lo dice porque lo conoce directamente de ellos, o porque lo intuye?

Porque algunos me lo han dicho y también lo intuyo. Recibimos mensajes, pero me siento muy satisfecha porque poco a poco están sumándose y lo están haciendo de poquito en poquito. Y estoy muy agradecida porque lo están haciendo desde sus trincheras y de la manera en la que consideran que lo pueden hacer. 

Sí, por supuesto que los salvadoreños verán una campaña diferente a la que yo recuerdo de algún otro candidato a diputados o a la presidencia, y tal vez será diferente, pero lo que no es diferente, eso es lo que defendemos, eso no ha cambiado.

¿Carlos Calleja sigue apoyando al partido?

No he tenido comunicación con él y recuerdo muy bien su campaña. Yo era diputada y estuve cerca, pero no he tenido comunicación con él.

Le preguntaba hace unos minutos sobre el factor Nuevas Ideas en el panorama, porque a diferencia del pasado, ahora Nuevas Ideas parece no solo capturar el voto conservador de derechas, sino también a sus financistas tradicionales. ¿Qué ofrece de distinto ARENA desde la derecha? 

Yo no tengo claro cuál es la ideología de Nuevas Ideas. Respeto a todos los partidos políticos, pero yo tengo claro al día de hoy cuál es la ideología. Yo sí tengo clara cuál es la ideología de mi partido. Y la hemos tenido siempre muy clara. Nuestro partido es un partido de derecha republicano que cree en la democracia, en las libertades.

Pero nosotros el día de hoy le estamos ofreciendo a los salvadoreños un partido potable que se está renovando, que lleva años renovando y que representa a los salvadoreños que creen que El Salvador sí puede más, que creen que El Salvador puede transformarse hacia el futuro como un país, como una economía más sólida que va a proteger esta seguridad de la que ya gozamos, pero que puede evolucionar y ser un El Salvador que pueda ofrecerle a las generaciones actuales y a las venideras un El Salvador desarrollado, pero sostenible en el tiempo, y no solo económicamente, sino también frente a los grandes desafíos del cambio climático; un El Salvador que tenga un desarrollo en todo el territorio y no sólo focalizado en dos departamentos.

ARENA le ofrece esto a El Salvador: un respeto por las diferentes maneras de pensar donde todos podamos conversar y podamos llegar a conclusiones, donde no sea una persona la que diga qué hacer, sino donde lleguemos a consensos.

Estamos en esta era en la que El Salvador necesita recordar que los salvadoreños amamos la libertad de expresión, amamos nuestros derechos y nuestras garantías constitucionales y que nos encanta defenderlas.

¿Se siente satisfecha con el trabajo de los diputados Francisco Lira y Marcela Villatoro en la Asamblea Legislativa?

Marcela Villatoro y Francisco Lira son dos grandes diputados que han hecho un gran trabajo en la Asamblea Legislativa. Han demostrado lo importante que es una representación opositora en el legislativo y han ayudado a los salvadoreños a comprender que necesitamos más diputados, no solamente a dos personas para que exista un balance de poder.

Dos personas logran visibilizar los problemas, pero más diputados lograrán generar discusiones sanas, lograrán generar debates donde se logre fiscalizar el dinero de los salvadoreños, se logren llevar temas de país importantes a la mesa y buscar que el partido de gobierno los aborde y que también se logren ejecutar. Es importante ese balance de poder y yo realmente los felicito a ambos.

Si pudiera compartirnos una autocrítica sobre cómo ARENA se ha desempeñado desde la oposición, ¿qué diría que el partido no ha hecho del todo bien y que podría seguir corrigiendo?

Yo creo que esto es un proceso y los procesos llevan un aprendizaje. Y dentro de este proceso estamos aprendiendo que tenemos que afirmar una y otra vez que no vamos a volver hacia el pasado. Hay errores que algunos cometieron que no vamos a volver a cometer.

Y este proceso nos ha dejado muy claro cuál es el camino a seguir y que la palabra renovación es una palabra que tiene consistencia, que es una palabra que se tiene que volver realidad, y que la transparencia, el aceptar los errores y corregirlos y el buscar siempre ir hacia adelante deben ser nuestro camino. Creo que este proceso nos ha enseñado eso y me siento muy satisfecha de que todos estos pasos en estos años nos hayan enseñado esto.

Cuando usted fue ratificada como candidata a la presidencia, ARENA no hizo público el número de personas que votaron por usted. ¿Tiene ese dato?

En este momento no lo recuerdo.

¿Por qué no hicieron público ese dato?

No lo recuerdo, pero usted tiene toda la apertura y libertad para preguntarle al presidente de mi partido. 

¿Hay algún error que identifique que todavía se podría corregir y que usted cree que persiste?

Me siento satisfecha con el trabajo que el presidente del partido y el COENA están realizando.

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