FOCOS y El Faro reconstruyen la masacre ignorada del río Lempa

Más de 7,000 personas huyeron de Santa Marta y otras comunidades del municipio de Victoria, Cabañas, en marzo de 1981. Un operativo militar había ingresado a la zona para destruir campamentos guerrilleros, pero el Ejército no distinguía combatientes de civiles. Los pobladores abandonaron sus hogares y escaparon al río Lempa con la intención de llegar a Honduras. Ahí ocurrió una de las tres primeras grandes masacres de la guerra civil salvadoreña.

Durante el programa especial sobre el proyecto periodístico Los Olvidados por la Historia, los periodistas de FOCOS, Andrés Dimas y Claudia Palacios, conversaron sobre la investigación realizada junto con Nelson Rauda, periodista de El Faro, que reconstruyó esta masacre olvidada por la historia oficial de la guerra, pero que permanece intacta en la memoria de los sobrevivientes.

Palacios explicó que la población víctima de la masacre son los pobladores de dos grandes cantones, Santa Marta y Peña Blanca y algunos caseríos aledaños, al norte de Villa Victoria, Cabañas. A pesar de que en esta zona ya existía presencia de dos organizaciones guerrilleras, la Resistencia Nacional (RN) y las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), el ejército guerrillero era todavía muy incipiente. “Las víctimas, casi en su totalidad, fue gente civil”, aseguró.

El 15 de marzo de 1981, un operativo militar comenzó a desarrollarse en Cabañas. La incursión estuvo dirigida por el Destacamento Militar 2 de Sensuntepeque, con apoyo de batallones de otros departamentos, Policía de Hacienda, Guardia Nacional, defensas civiles y Fuerzas Aérea. “La cantidad de efectivos militares se calcula en 6,000. Esto obliga a las personas a huir al río Lempa (…). Sabemos que hubo bombardeos y eso fuerza el éxodo”, relató Dimas.

El periodista explicó que la población tardó varios días en cruzar el río. En ese periodo se dieron varios ataques con balas y bombas por parte de la Fuerza Aérea. Las aeronaves utilizadas para la masacre fueron los helicópteros UH-1H, que acababan de ser donados por el Gobierno estadounidense, afirmó Dimas.

Andrés Dimas y Claudia Palacios, periodistas de FOCOS, investigaron junto con Nelson Rauda, de El Faro, la masacre de marzo de 1981 en el río Lempa. /Elisa Hernández

Palacios señaló que es difícil calcular con certeza la cantidad de fallecidos durante el evento. Mientras el Informe de la Comisión de la Verdad – que solo le dedicó tres líneas a la masacre – estima entre 20 y 30 fallecidos, y 189 desaparecidos; una sentencia del Tribunal de Justicia Restaurativa de la UCA, celebrado en 2014, registra casi 500 víctimas, entre muertes y desapariciones.

A pesar de la magnitud de esta masacre, la prensa salvadoreña nunca reportó muertes de civiles. “El Ejército era la fuente oficial y (los medios) totalmente se pliegan a esa versión”, dijo. 

No obstante, la prensa internacional sí le dio cobertura. El periodista Alex Dressler fue testigo de los hechos y difundió la información en medios estadounidenses. A pesar de este registro de lo ocurrido, la masacre fue negada por la Fuerza Armada, mediante un comunicado, y por la embajada Estadounidense en esa época. Cables desclasificados de Estados Unidos demuestran que ese país ya tenía información de los hechos.

La historia del éxodo de la población de Santa Marta continuó meses después, cuando ocurre una nueva masacre en noviembre. Esta vez las víctimas son las pobladores que lograron cruzar el Lempa y refugiarse en Honduras, pero regresaron a sus comunidades por las precarias condiciones que vivían en el vecino país. Otros volvieron porque fueron reclutados por la guerrilla.

Los reportajes sobre la masacre del río Lempa pueden ser consultados en la página web de FOCOS y en el sitio de El Faro.

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