Prisma: situación de todos los sistemas de abastecimiento de agua es crítica

El desabastecimiento de agua en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) es un problema que data de los años 60, el cual no se ha podido solucionar debido a la falta de un enfoque ambiental que procure la protección de las principales fuentes proveedoras, así como por la mala administración del sistema de plantas distribuidoras, explicó a Focos Nelson Cuéllar, director ejecutivo de la Fundación Prisma.

“En la década de los 60, San Salvador ya tenía problemas de abastecimiento de agua debido a la sobreexplotación de las fuentes subterráneas, que en ese entonces bastaban para abastecer al Área Metropolitana”, señaló el experto.

Para solucionar este problema, en los 70 se identificaron dos fuentes nuevas, que son las que actualmente continúan funcionando en apoyo al sistema tradicional: el sistema de la zona norte y el sistema de Río Lempa – Las Pavas.  Actualmente la condición de todas las fuentes es crítica, por lo que es difícil determinar por cuánto tiempo más será viable continuar utilizándolas, aseguró Cuéllar.

“El problema de sobreexplotación tiene que ver con la dinámica económica, con la concentración de las oportunidades de empleo, en esta zona (San Salvador) que ha mostrado un nivel de urbanización en relativamente poco tiempo”, explicó.

A juicio del especialista, el problema de fondo también tiene relación con la falta de una estrategia de sostenibilidad en la explotación del recurso hídrico.  El sistema de Las Pavas es el más vulnerable, puesto está influenciado por un área donde son comunes los fenómenos de erosión, sedimentación, cambios de uso de suelo, prácticas en la agricultura que contaminan el agua, entre otros.

Por otro lado, en el caso de las aguas subterráneas de San Salvador y el sistema de la Zona Norte, se ha visto un acelerado proceso de urbanización de las áreas que sirven como puntos de recarga hídrica, señaló Cuéllar.

En ese sentido, el experto criticó que no se ha tomado en cuenta la dimensión ambiental en las soluciones al problema. Hasta los 90, la eatatal Administración de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) no estaba legalmente obligada a realizar inversión en el mantenimiento de las fuentes, afirmó.

Nelson Cuéllar, director ejecutivo de la Fundación Prisma, afirmó que hace falta la perspectiva ambiental en la solución al desabastecimiento de agua. /Elisa Hernández

MÁS  PRODUCCIÓN, MENOR ACCESO AL AGUA

Cuéllar destacó que en los últimos 25 años ANDA ha duplicado su producción de agua potable dentro y fuera de San Salvador. Sin embargo, este incremento no se ha visto reflejado en mayor consumo, pues los picos más altos de este indicador se encuentran en 2002 y 2003. Desde entonces ha ido disminuyendo.

El especialista consideró que esto se debe a las pérdidas de agua en el proceso de distribución. “Las mismas estadísticas de ANDA evidencian que se pierde la mitad del agua que se produce”, afirmó.

Por otro lado, señaló que el problema de escasez también está relacionado a una distribución arbitraria del servicio de agua.  Es decir, que mientras hay zonas que reciben el servicio todos los días, las 24 horas, hay otras que solo lo reciben dos días a la semana. “Hay un problema de administración de escasez y esto explica las protestas de la población por la falta del servicio”, concluyó.

Mostrar más

Contenido relacionado

Botón volver arriba
Cerrar