Aguirre sobre la transparencia en internas del FMLN: “No veo relevante saber cuántas personas votaron por mí”
En esta segunda parte de la entrevista con FOCOS, el candidato presidencial del FMLN, el médico y líder sindical Rafael Aguirre, resta relevancia a transparentar los resultados de la elección interna que ratificó su candidatura. En esta entrega también exige al Estado la liberación de la abogada Ruth López, a quien considera el rostro de la persecución política en El Salvador, respalda que el país sea sometido al escrutinio de organismos internacionales frente a posibles crímenes de lesa humanidad, y propone la creación de un banco de los trabajadores que permita financiar vivienda de interés social.
La noche del pasado 26 de julio, en un comunicado escueto, el FMLN informó que el doctor Rafael Aguirre y la licenciada en enfermería Madaí Santos habían sido ratificados con más del 50% “del voto directo de la militancia” como la fórmula presidencial que competirá contra Nayib Bukele en las elecciones del 28 de febrero de 2027.
Aunque la Ley de Partidos Políticos en El Salvador exige desde 2015 la celebración de elecciones internas para definir candidaturas a elección popular, la transparencia de ese proceso sigue siendo una deuda de los institutos políticos: para las candidaturas presidenciales hacia 2027, ningún partido informó públicamente el número de afiliados habilitados e inscritos en sus padrones para votar ni el total de votos válidos. La organización Acción Ciudadana —dedicada a la vigilancia electoral— clasificó este tipo de publicaciones como “información incompleta”, por limitarse a menciones generales de participación sin cifras verificables.
Consultado sobre si esa opacidad afecta la imagen del partido y de su candidatura, Aguirre responde que no le parece relevante conocer cuántas personas votaron por él en esa instancia. Sostiene, en cambio, que el esfuerzo de verificación y transparencia debe enfocarse en la elección general de febrero.
El médico y líder sindical —quien enfrenta un proceso de despido en su contra— reconoce en esta entrevista que, hasta finales de julio, no había recibido amenazas de muerte o persecución directa por su rol de opositor, aunque no descarta que esto pueda suceder en el futuro. En esta conversación también aborda su preocupación por el encarcelamiento de la abogada y defensora de derechos humanos Ruth López, a quien considera el rostro de la persecución política del régimen de Bukele y para quien exige su inmediata liberación. Además, considera que es importante abrir el país al escrutinio de organismos internacionales frente a las denuncias de posibles crímenes de lesa humanidad.
Aguirre también dibuja en esta conversación algunas de sus propuestas para aliviar el alto costo de la vida, una apuesta por devolver seguridad jurídica para revertir la caída de la inversión extranjera directa —que, según datos oficiales, hasta el primer trimestre de 2026 había retrocedido en un 40 %— y la creación de un banco de los trabajadores que capitalice recursos al fondo de pensiones y permita financiar la construcción de vivienda de interés social para aliviar los altos costos para su compra o alquiler.
¿Estaría dispuesto a acompañar la solicitud internacional para que la Corte Penal Internacional investigue posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en El Salvador?
Sí. Nosotros hemos mencionado que hay que abrir el país para que se hagan las investigaciones correspondientes. Eso es una deuda de país, no solo para los crímenes actuales, sino también para los ocurridos anteriormente.
Desde FOCOS hemos sistematizado más de 100 hitos de cómo el espacio cívico-democrático se ha cerrado desde 2019. ¿Cómo cree que su candidatura presidencial puede servir de megáfono para la incidencia y el restablecimiento democrático en El Salvador?
Definitivamente. El pago de las indemnizaciones a los extrabajadores del Hospital Rosales no es coincidencia; ocurrió tras anunciarse mi candidatura y la participación del gremio de salud. No ocurre por una coincidencia. Ha sido este movimiento alrededor de la candidatura presidencial el que ha tenido mucho impacto en la población y por eso el gobierno apresurada e improvisadamente ha tenido que reaccionar.
¿Cuál es su postura sobre el encarcelamiento de la abogada y defensora Ruth López?
Yo lo he dicho: Ruth López es el emblema de muchas personas capturadas por razones políticas, tal como lo ha declarado la CIDH. Es oportuno en este momento hablar del caso de ella y de todos los demás presos políticos del país.
¿Usted públicamente abogaría en el contexto de su campaña por la liberación de Ruth López?
Bueno, hubo un momento en el que algunos analistas hablaron de que ella fuera mi fórmula presidencial; pedí respeto para su persona, ya que no se debe usar su nombre para hacer campaña política. Realmente es una persona defensora de derechos humanos y creo que merece ese respeto como tal, por eso nunca lo mencioné. Ahora, ya que me lo preguntas, yo lo digo abiertamente: claro que sí, hay que abogar por la libertad de ella y de los otros presos políticos.
Háblenos de usted en este contexto adverso para las voces críticas. Sabemos que hay un proceso activo de despido en su contra por su labor de denuncia. ¿Teme represalias o persecución contra su integridad física en el marco de esta candidatura presidencial?
Sí, definitivamente sí. Sabemos que existe ese riesgo y muchas personas se han exiliado. Hasta el momento no he recibido amenazas de muerte ni persecución directa, pero eso no significa que no pueda suceder. Vamos con prudencia a los lugares, conscientes del peligro que corre nuestra vida, pero independientemente de eso continuamos con nuestra labor.
Quiero escuchar su análisis respecto al costo de la vida, el desempleo y la pobreza en El Salvador. ¿Por qué cree que estos aspectos no se han resuelto en estos siete años de gestión de Bukele?
Considero que se debió a una mala asesoría. Tras liberar al país de la violencia pandilleril, en lugar de permitir que la microeconomía de los vendedores ambulantes e informales se recuperara con el paso del tiempo, se procedió a perseguir la economía informal, que es la que sostiene los hogares del país. No permitieron que las personas, tras librarse de las extorsiones, ahorraran y desarrollaran sus emprendimientos. Muchas personas fueron expulsadas del centro de San Salvador sin alternativas reales, lo que afectó gravemente la economía familiar. Tú ves a muchas personas en este momento golpeadas económicamente por este tipo de actividades y que se ven en la penosa necesidad de pedir dinero.
En términos generales, para el país, ¿identifica que hay margen para mejorar las condiciones de ingreso de las familias y qué acciones propone para ello?
La inversión extranjera directa ha caído un 40 % en el primer semestre de 2026 debido a la inseguridad jurídica. Esto implica menor cantidad de empleo, de inversión en las diferentes empresas y emprendimientos. Desde el gobierno, se debe brindar seguridad jurídica a los inversores; es fundamental para generar empleo.
En segundo lugar, ¿qué podemos hacer con el emprendimiento? Bueno allí, tienes tú una cartera de ahorro llamada Bitcoin que tiene más de 700 millones de dólares. Tú tienes que pagar el próximo año 800 millones de dólares para las pensiones. ¿De dónde vamos a sacar el dinero? ¿Vamos a seguirnos endeudando? De todo esto debemos hacer el análisis. Para eso vamos a llamar a los expertos.
En el ámbito de la vivienda, ¿identifica usted alguna política desde el Ejecutivo que pueda ayudar a aliviar el costo para la ciudadanía de adquirir una casa propia o de alquiler?
El problema es que nosotros no vemos en este momento proyectos de vivienda popular. Vemos grandes proyectos valorados en más de 300 mil dólares. Proponemos la creación de un verdadero «Banco de los Trabajadores» —una propuesta formulada por la Mesa por una Pensión Digna— para financiar la construcción de vivienda popular e incrementar el flujo de capital hacia las pensiones.
En el ámbito de salud, la gestión Bukele ha impulsado la digitalización del primer nivel de atención en salud y recientemente entregó la remodelación del Hospital Rosales, ¿qué acciones urgentes cree que están quedando por fuera y que es necesario atender con prioridad en el sistema público de salud?
La capacidad instalada. Tú viste desde el primer día que hubo un caos al momento de transferir al Hospital Rosales pacientes que estaban en otros hospitales. Yo les daba tres propuestas inmediatas: Primero, restituir de inmediato los convenios con universidades con facultades de medicina, como la Universidad de El Salvador, para contar con internos, externos y residentes en el Hospital Rosales. Hoy no tienes ninguno de los tres. Segundo, de los 1,400 médicos contratados en la plataforma Doctor SV, reasignar a 1,100 para dar consulta presencial en el Hospital Rosales, lo que reduciría la sobredemanda en un 75 %. Tercero, derogar la ley de la Red Nacional de Hospitales, eliminar la junta directiva burocrática y devolver la administración directa de los hospitales al Ministerio de Salud.
Sobre su relación con el FMLN. ¿Cómo se dio su acercamiento con el FMLN para la aprobación de su candidatura?
El acercamiento se dio a través del movimiento Poder Ciudadano, con la interlocución de profesionales como Maybelline Pineda, Sonia Hernández, el ingeniero Muñoz e Israel Osorio, quienes propusieron mi nombre al FMLN. Mi decisión se ve motivada ante el acoso que sufrimos en el sindicato y las acciones contra la Junta Directiva del SIMETRISSS. El movimiento me informa que ha tenido acercamientos con dirigentes del FMLN para ofrecer mi candidatura. Me comentaron que se habían reunido con Manuel Flores, Rhina de Araujo y el excanciller Carlos Castañeda, entre otros. El planteamiento fue usar al FMLN como el vehículo electoral para acceder al poder, manteniendo la autonomía del movimiento ciudadano mediante decisiones consensuadas.
¿El FMLN le impuso condiciones a usted para ser candidato a la presidencia?
No, ninguna condición. Ni nosotros a ellos, ni ellos a nosotros.
¿Y usted por qué no le ha establecido ningún tipo de condición al partido?
Lo único que dejamos claro a la dirigencia del partido es que seríamos un binomio, es decir, que somos una alianza. No está absorbiendo el partido al movimiento ciudadano, ni tampoco el movimiento al partido político. Sino simplemente utilizando al partido como el vehículo para poder acceder al poder. En segundo lugar, que las decisiones tenían que ser consensuadas y unánimes, porque no se trata de buscar mayoría sino de empujar todos en la misma dirección.
Acordamos funcionar como una alianza donde no utilizaremos distintivos ni símbolos tradicionales del partido, preservando la identidad del movimiento ciudadano. Ellos aportan la experiencia política y organizativa para la construcción del plan de gobierno y la estrategia electoral.
Ellos han dicho que participarán en la elaboración del plan de gobierno y eso es parte de la alianza. Ahora estamos en el esfuerzo de la construcción de ese plan. No hemos definido hasta este momento qué personas y en qué campos del ejecutivo van a tomar posesión. Ahora estamos enfocados en ganar las elecciones y en presentar una alternativa viable a la población.
¿Usted no advierte o le preocupa que el FMLN pueda tener la intención de apropiarse de esta candidatura y tener una incidencia que lo deje a usted por fuera o lo desplace al momento de tomar decisiones?
Más que preocupación, es lo que uno espera. Yo soy nuevo en este sentido, lo que queremos nosotros es que desde el movimiento social ellos sean el vehículo, ahora dentro del vehículo está la estrategia comunicacional, política, de construcción del plan de gobierno. Todo esto es lo que nosotros esperamos que ellos aporten desde su experiencia.
Me imagino que usted no es ajeno a la estructura del partido y a los intereses políticos que han sido públicos dentro de la dirigencia del FMLN. Por ejemplo, los vínculos comerciales entre José Luis Merino y la familia Bukele en el pasado. ¿No le genera desconfianza o se siente cómodo con los antecedentes del partido o de su dirigencia?
Si nosotros comenzamos a creer que nuestro aliado es un traidor desde el primer momento, entonces ¿qué hacemos allí? Yo ese pensamiento no lo tengo, entonces por eso es que nosotros nos estamos respaldando con la militancia. El área organizativa y la dirigencia son importantes, pero más importante es la base que ya está organizada y que puede ayudar al movimiento a poder entrar al territorio para tener más comunicación con la gente.
Si hay alguna investigación contra algunos de los dirigentes del partido, sería importante conocerla. Hasta donde sé, no tienen grandes negocios. Yo tengo entendido que la mayoría de los dirigentes que han tenido problemas o están exiliados o están presos. Entendería que las personas que están ahorita en el partido no deben nada porque también estarían siendo perseguidas políticamente o por la justicia.
Cuando se informó que su candidatura había sido ratificada, el partido aseguró que había sido con más del 50% de la militancia del FMLN pero no hubo transparencia del sobre el número total del padrón de votantes habilitados, ni la cantidad de votos válidos. ¿No le parece importante que el partido transparente el número exacto de votantes que participaron en las elecciones internas que lo ratificaron?
Un ejemplo: hay 18.000 afiliados en el FMLN; ellos me pueden decir que llegaron a votar 17.999 y que solo una persona dejó de votar. ¿Cómo voy a garantizar yo esa situación? Esos son los puntos de los que nosotros debemos estar pendientes para saber realmente qué sucedió. Esos datos entendería yo que los tiene la comisión especial electoral y que si en algún momento yo los necesito, obviamente me tienen que dar esa información.
Ahora, la relevancia de conocer cuántas personas votaron por mí, sabiendo el padrón electoral dentro del FMLN, yo no vería la necesidad de saberlo. ¿Cuál es la necesidad de saber cuántas personas votaron por mí?
¿No le parece importante transparentar qué tan legítima es su candidatura respecto al universo de votantes del Frente?
Yo entiendo que es más del 99 % el que votó…
Tenemos una versión oficial del partido, pero ¿cuál es el dato que tenemos para respaldar ese porcentaje?
Por ejemplo, votaron 10.000 personas y de las 10.000 personas votaron 9.500 personas por mí. ¿A eso entiendo que se está queriendo referir? Serían datos que sería interesante preguntar. Yo realmente no veo la necesidad en este momento porque entiendo que es un proceso interno el que ha sucedido.
Pero habla de la salud del partido saber cuántas personas del instituto están participando en sus elecciones internas, ¿no le parece?
El problema es que yo vengo de la participación ciudadana donde no son cientos de miles de personas las que nos respaldaron en las calles o que me han respaldado en las diferentes conferencias de prensa que he dado. Yo entiendo el momento político que estamos viviendo, en el que la mayoría no quiere ponerse la camiseta de un partido político. Ya sea porque están trabajando en ministerios o en diferentes lugares en donde pueden verse beneficiadas o no de que las identifiquen con un partido político. Entonces si es importante, claro que es importante, en ningún momento lo niego. Ahora, que para mí es relevante: no, yo no lo siento relevante. Lo que sí voy a sentir relevante es el momento de las votaciones directas de la población. Allí sí voy a querer saber cuántas personas votaron por mí.
Cerca de 6 de cada 10 salvadoreños no se ve identificado en ningún partido político. ¿Qué cree usted que le hace falta al FMLN para volver a encantar o generar algún tipo de esperanza en los votantes?
Mayor presencia en el territorio. Ahora la situación se está moviendo de partidos políticos a personas. Si uno lo ve en el país, el presidente Bukele actualmente tiene una alta ponderación y el partido está muchísimos puntos más abajo.
El hecho de que haya muchas personas indecisas en este momento no quiere decir que no vayan a ir a votar. Muy probablemente vayan a votar y probablemente vaya a ser un voto de castigo por lo que ha sucedido hasta la fecha.
¿Usted asume algún tipo de responsabilidad de devolverle legitimidad con su candidatura a un FMLN que está deteriorado?
Nosotros venimos desde el movimiento social y estamos utilizando al partido para acceder al poder y alguna ventaja debe sacar también el partido de esta alianza. Como le digo, yo no veo con ojos de desconfianza a la dirigencia ni al partido como tal. En ese sentido, creo que podemos aprovechar tanto la experiencia del partido, de su militancia, como el hecho de que nosotros participemos.bu
Usted mencionó que buscarán financiar la campaña con aportes de la ciudadanía, pero a la luz de lo que hemos conversado, ¿no le parece que corre el riesgo de empezar su candidatura desfinanciado? ¿Qué retos puede representar esto para su candidatura?
El financiamiento no es muy grande. Pero muchas de las personas que se nos han acercado lo han hecho de forma voluntaria. Hasta el momento nadie se me ha acercado para decirme: “Mire, doctor, por 10 mil dólares aquí le ofrezco mi camión”. Hasta el momento no hemos recibido ese tipo de peticiones.
Nuestra campaña se basará en voluntariado, aportes ciudadanos y actividades comunitarias de recaudación organizadas por el partido y el movimiento Poder Ciudadano. Si hubiera donantes que ofrezcan una gran cantidad de dinero, entiendo que ellos, la mayoría de las veces, solicitan cierta protección. No sé en ese campo cómo se hará; entiendo que debemos ser transparentes, pero cuando el donante pida que no se le exponga, se definirá ante quién deberá ser informado.
Hasta ahora, mis gastos de movilización y alimentación los he cubierto con mis propios recursos. Me comprometo totalmente a ser transparente y rendir cuentas al cierre de la campaña sobre el dinero recaudado y utilizado.
Esta es la segunda parte de la entrevista de FOCOS con Rafael Aguirre. Encontrá la primera parte en este enlace:
