“La Asamblea tiene una deuda con el país por la manera en la que se hace política en su interior”

Fotografía: Cortesía. Diseño: Elisa Hernández.

Adela María Lemus Gutiérrez (Ahuachapán, Ahuachapán, 21 de noviembre de 1988). Tiene estudios en Relaciones Internacionales y experiencia en proyectos de cooperación. No cuenta con experiencia en cargos públicos. Actualmente es aspirante a diputada de la Asamblea Legislativa, en la decimonovena casilla departamental de San Salvador con Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

¿Por qué meterse en política pública partidaria en un órgano tan desprestigiado popularmente?

Yo vengo de trabajar y hacer activismo ciudadano, desde hace más de 10 años, en organizaciones de la sociedad civil, trabajando temas de derechos humanos, transparencia, formación de liderazgo juvenil y empoderamiento de la mujer. Creo que haber estado en estos espacios me permitió conocer que, si bien como ciudadanos tenemos una responsabilidad de organizarnos y de aportar en los procesos de país, esto siempre queda en un nivel donde poca incidencia.

“La gente que estuvimos en organizaciones de sociedad civil y que nos formamos en muchos temas, llega un momento en el que es necesario que también demos un salto y nos involucremos en la política partidaria.”

A esto le sumo que, en los último cuatro o cinco años, mi generación ha tenido una clase política que no nos da respuesta. Lamentablemente, el país no cuenta con las herramientas para que los jóvenes salgan de una carrera universitaria y encuentren un trabajo digno. Simplemente vas, casi que viviendo el día a día; no hay una capacidad de pensar en el futuro. Esto me llevó a pensar que es el momento de renovar la clase política que tenemos, no sólo porque no ha dado resultado sino porque hay una nueva generación de ciudadanos con otras demandas y es necesario empezar a que tengan esos espacios de incidencia. 

¿Por qué participar con el partido Arena?                                                            

Porque me identifico con sus principios y sus valores; soy una fiel creyente de la familia, de Dios, de la República. Arena es con quien me identifico y he podido desarrollarme en esta parte partidaria, que tampoco es que surge de la nada, llevo participando en Arena desde el 2014.

¿Cuáles son los tres elementos esenciales que destacaría para la defensa de la democracia en nuestro país?

Convicción de lo que defendemos, valentía y mucha coherencia.

Si tuviera el poder, ¿cuál sería el principal cambio que haría en la Asamblea?

No se necesita mucho poder, sino voluntad. Creo que una de las cosas que hay que cambiar al interior de la Asamblea es la forma en que se debate, hay que llevar un debate no sólo de altura; sino, también, cómo nosotros y desde el órgano Legislativo se empieza a dar tratamiento a muchos temas de país. Lamentablemente, vemos cómo hay temas que son sumamente sensibles para nosotros como población y, muchas veces, no se abordan de una manera adecuada y responsable. Creo que hoy estamos frente a temas que nos preocupan como salvadoreños, que merecen una mayor responsabilidad de parte de los legisladores. Claro que hay una deuda pendiente con la manera en la que se hace política al interior de la Asamblea Legislativa; hay un montón de proyectos e iniciativas que ni siquiera se discuten y, simplemente, se engavetan. 

De ser electa, y si sólo pudiera hacer una cosa, ¿qué reforma o aprobación de ley sería su principal apuesta?

La Ley de la Función Pública. 

¿Cree que existirán los votos para ello?

Lamentablemente, en esta legislatura no se lograron completar los esfuerzos para aprobarla, pero he escuchado que varios candidatos y algunos diputados que van a la reelección están dando o mandando un mensaje de estar comprometidos en apoyar una Ley de la Función Pública y yo esperaría que en la próxima legislatura fuera una realidad.

¿Su plataforma legislativa difiere o no de la plataforma de su partido?

La plataforma del partido es muy clara en establecer cuáles son los puntos en común que como partido y fracción estamos ofreciendo a la ciudadanía, coinciden; hay un claro compromiso con la transparencia, con el fortalecimiento democrático y, algo nuevo que se incorpora, la rendición de cuentas.

“En mi plataforma establezco tres ejes: anticorrupción, generación de oportunidades para los jóvenes y medioambiente.”
Adela Lemus, candidata a diputada de la Asamblea Legislativa, en la decimonovena casilla departamental con Arena

Teniendo muy claro que quiero llevar a la discusión, a la próxima Asamblea, por ejemplo, la Ley de Agua, porque creo que hay que darle un tratamiento para mejorar no sólo la calidad, sino el acceso a la población; y reformas a la ley de pensiones que, lamentablemente, en esta legislatura, como en otras, no ha tenido el tratamiento que corresponde. Hemos visto una comisión de pensiones que ha tenido un trabajo poco constante y la ciudadanía no logra percibir que realmente se esté trabajando y dando soluciones a la problemática actual de las pensiones.

¿Para usted, los/as diputados/as son autónomos de las decisiones de su partido o no?

Como en todo proceso democrático, que también existe dentro de los partidos políticos, obviamente está el poder llegar a construir consenso y también hay disensos. En la fracción hay claros ejemplos de que hay diputados que, cuando no han estado de acuerdo, no han acompañado las posiciones de la fracción. Pero yo soy una fiel creyente de que el diputado tiene la libertad de votar bajo conciencia y criterio y esto no significa, en ningún momento, no buscar los consensos necesarios sobre un tema al interior de la fracción.

¿Cómo defendería su voz propia y su decisión de voto, si es contraria a la de su partido?

En estos últimos años, se han hecho cambios para mejorar el partido y esto ha permitido que la dirigencia maneje de mejor manera los disensos en algunos temas dentro del partido. Entendiendo que esto no significa estar en contra del partido o de los principios del mismo. Creo que uno tiene que ser muy consciente de que, si bien es cierto hay una representación partidaria a la hora de llegar a la Asamblea, también a uno lo eligen ciudadanos y ese es el mayor compromiso. Primero, tener la convicción de defender lo que uno cree, haciéndolo sin fanatismo, sin ningún interés por debajo de la mesa; sino, teniendo claro si realmente beneficia o no a la población. 

El Gobierno, a través del vicepresidente, estudia una reforma constitucional. ¿Estaría dispuesta a apoyar la ampliación a 6 años del ejercicio presidencial y reducir el período que debe esperar un presidente para volver a postularse (reelección no continua)?

Sobre el estudio a las posibles reformas a la Constitución, ahorita todo gira en torno a supuestos. No han mandado realmente cuál va a ser la reforma que al final termine presentando el Ejecutivo, como parte de este proceso de consulta con diferentes sectores. Yo estoy clara, primero, que la reforma a la Constitución es permitida por ella misma pero en este momento no podemos decir si acompañar o no, porque primero hay que saber qué es lo que se presentará y merece un estudio importante. Estoy de acuerdo en que nuestra Constitución y algunos procesos sí necesitan una revisión exhaustiva. Por ejemplo, el periodo de duración del fiscal, poderlo ampliar y que no esté atado a tiempos electorales; o el mecanismo de selección a cargos de segundo grado. Sobre el caso de ampliación del periodo del presidente, pues no estaría de acuerdo. 


De ser electa, ¿apoyaría la aprobación de…?

a.   Ley general de agua: Sí, totalmente.

b.    Ley de identidad: No.

c.     Despenalización del aborto en causales específicas (“las 4 causales”): No. Es un tema sumamente polémico, que para tiempos electorales siempre sale porque sabemos que, a nivel de la sociedad es sensible. Pero creo que tenemos que pasar de este debate de si “sí” o “no” totalmente y avanzar un poco más a cuáles son los problemas estructurales y a ver cómo generamos oportunidades para sacar este círculo de pobreza y de violencia en el cual muchas niñas  y mucha parte de la sociedad salvadoreña está envuelta. Este es un círculo que se repite constantemente. Creo que más allá de un “sí” o un “no”, o de si eres “próvida” o “proaborto”, tenemos que empezar una discusión más seria de cómo logramos responder a esta problemática, que tiene raíces profundas en problemas estructurales como sociedad salvadoreña.

d.    Acuerdo de Escazú: Sí.

e.    Ley de la Función Pública: Totalmente, sí. Creo que el tema de la función pública ha dejado en evidencia la necesidad no sólo de profesionalizar todo el sistema público, sino que se vuelva una herramienta sumamente efectiva en todo este caso de transparencia, mejores perfiles para la administración pública, que también en los últimos años, y específicamente en los últimos meses, hemos visto la necesidad urgente de ir profesionalizando estos cargos públicos. 

f.    Reforma integral de pensiones: Hay que hacer un estudio y evaluar cuál es el mejor paso a seguir, pero sí estoy abierta a que hay que hacer una discusión importante sobre ese tema.

g.   Reforma integral al transporte público: Sí.

h.    Reformas a la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP): Sobre la LAIP, creo que son de las grandes conquistas que como ciudadanos y como sociedad tenemos en la lucha contra la corrupción. Mientras las reformas vayan encaminadas a no dar retrocesos y, por el contrario, a seguir generando herramientas para que se sigan fortaleciendo; creo que vale la pena hacer un estudio importante y, en un dado caso vaya en esa vía, van a contar con mi apoyo.

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